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Tonometría
La tonometría mide los niveles de presión en los ojos, y es una de las pruebas que se realizan para diagnosticar precozmente el glaucoma, una grave enfermedad en la que suele haber hipertensión ocular.
Escrito por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid
Resultados de una tonometría

Los resultados de la tonometría se conocen de manera inmediata. El valor medio de presión intraocular que se considera normal es de 15 mmHg, aceptándose como límite superior 20 mmHg. No obstante, este valor puede ser cambiante a lo largo del día en distintas mediciones, ya que existen distintos factores que pueden influir como la posición, o las mediciones nocturnas/diurnas.

Aunque hay pacientes con glaucoma que no presentan elevaciones superiores a 20 mmHg, el hecho de presentar una hipertensión ocular ya supone un riesgo incrementado de desarrollar glaucoma.

Hay valores que implican más o menos gravedad. Así se debe considerar que:

  • Mediciones por encima de 30-40 mmHg, requieren un tratamiento urgente por parte del oftalmólogo.
  • Mediciones entre 25-30 mmHg, exigen una vigilancia en los días posteriores a la prueba, y en el caso de comprobar que se mantienen es necesario iniciar el tratamiento.
  • Mediciones entre 20-25 mmHg son valores altos, requieren tonometrías de control para la vigilancia y detección de posibles aumentos de presión.

Todos estos valores deben ser puestos en el contexto de cada individuo y de sus síntomas para su correcta interpretación por parte del especialista, ya que la tensión ocular puede variar también dependiendo de otros factores como el espesor corneal. Por ello, los resultados anormales de una tonometría indican solo que existe un riesgo, pero es necesario que el oftalmólogo realice una valoración global de la salud de los ojos para confirmar si existe algún tipo de problema y fuera necesario iniciar un tratamiento.

Actualizado: 10 de Octubre de 2018

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