Los síntomas más frecuentes de la bronquiolitis obliterante son tos no productiva (tos seca, sin moco) y disnea de esfuerzo (dificultad para respirar). En los casos debidos a la inhalación de tóxicos o infecciones víricas hay fiebre y dolor torácico. También pueden aparecer astenia o un cansancio notable, así como una pérdida de peso no explicada por otras razones. Los síntomas de la bronquiolitis suelen aparecer paulatinamente, evolucionando en su intensidad a lo largo de semanas e incluso meses.

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En el caso de los pacientes con artritis reumatoide y bronquiolitis obliterante, los síntomas pueden aparecer incluso años después de haber iniciado los síntomas inflamatorios de las articulaciones, aunque en un pequeño porcentaje de casos pueden preceder o aparecer a la vez.

La exploración física puede ser normal o presentar las características típicas de una obstrucción bronquial, por lo que al auscultar al paciente se aprecia una espiración alargada, roncus y sibilancias (ruidos pulmonares que se escuchan al tomar o expulsar el aire). El individuo suele presentar taquipnea, es decir, una frecuencia respiratoria superior a las 16-18 respiraciones por minuto que se consideran normales. 

En ocasiones también, sobre todo en casos de gravedad con un déficit importante de oxígeno, los pacientes aparecen con cianosis, que es una coloración morada de los labios y las uñas.

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Creado: 19 de diciembre de 2011

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