En general, las recomendaciones higiénico-dietéticas para pacientes con colon irritable se basan en realizar una dieta rica en fibra como las verduras, las frutas con piel y el pan integral. En algunos casos se recomienda suplementar esta dieta con salvado de trigo o con algún producto farmacéutico que ayude a la formación del bolo fecal sobre todo en casos de síndrome de intestino irritable (SII) con diarrea.

En cuanto al régimen dietético aconsejable, deben evitarse las grasas, y en general, aquellos alimentos que el paciente reconoce como “provocadores” de sus síntomas, que pueden ser especias, tónica, chicles (sorbitol), quesos, repostería, algunos lácteos, café, chocolate, etcétera.

La alimentación debe ser rica en proteínas, como las que aporta la carne y el pescado. Se deberán evitar bebidas carbonatadas y algunas verduras que producen un alto índice de flatulencia como los guisantes, las legumbres y la coliflor. La bebida más aconsejable es el agua, sobre todo cuando estemos ante un SII con estreñimiento, aportando al menos 2 litros diarios.

En estos pacientes se debe hacer especial hincapié en la correcta masticación y en los tiempos de cada comida, dando mucha importancia a los horarios fijos de cada ingesta, evitando el picoteo.

Una opción últimamente muy utilizada por estos pacientes es la dieta FODMAP, sobre la que puedes encontrar aquí más información.

Asimismo, es recomendable la actividad física y los ejercicios de relajación para evitar o, cuando menos, minimizar las situaciones de estrés emocional que puedan desencadenar la recurrencia de los síntomas.

Creado: 18 de marzo de 2016

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