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Micoplasma genital
El micoplasma genital es una bacteria de transmisión sexual que produce uretritis y cervicitis. Aunque se combate con antibióticos, la resistencia a estos fármacos es creciente, por lo que conviene saber cómo evitar esta infección.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Tratamiento de la infección por micoplasma genital y cómo prevenirla

Prevención de enfermedades de transmisión sexual

El tratamiento de la infección por el micoplasma genital requiere del uso de antibióticos. Esta bacteria normalmente responde a los macrólidos (como la azitromicina) y los fluoroquinolonas. Como con otras bacterias, últimamente cada vez van apareciendo más cepas resistentes, aunque es muy difícil de detectar la presencia de la resistencia a un antibiótico concreto.

En general, cuando un hombre tiene una uretritis, o una mujer tiene una cervicitis, debe recibir tratamiento empírico para su afección sin esperar a los resultados de las pruebas diagnósticas. Esto implica recurrir a un tratamiento antibiótico que cubra tanto al Mycoplasma genitalium, como a los otros gérmenes comentados que pueden producir cuadros clínicos similares, como el gonococo. Se suele utilizar una cefalosporina (para el gonococo), junto a azitromicina o doxiciclina (aunque la doxiciclina no es muy eficaz frente al micoplasma).

Si se detecta la presencia de infección por Mycoplasma genitalium (incluso aunque no haya síntomas) y la persona no ha recibido ningún tratamiento antibiótico, se suele optar por la azitromicina, a dosis de 1-1.5 gramos en dosis única. Habitualmente, una caja de azitromicina tiene tres comprimidos de 500 mg, por lo que se suele indicar ingerir dos o tres comprimidos en una sola toma.

En el caso de que la persona haya tomado el tratamiento con azitromicina y continúe con síntomas, se puede probar con moxifloxacino. Si este también falla, en algunos países hay disponible otro antibiótico llamado pristinamicina que puede funcionar. Además, hay que estudiar a las parejas sexuales de los dos meses previos de las personas con infección por el micoplasma genital, o tratarlos de forma empírica con azitromicina si no pudieran ser estudiados.

Cómo prevenir la infección por el micoplasma genital

El micoplasma genital es de transmisión sexual. Por lo tanto, la única forma de evitar la infección por esta bacteria es la abstinencia sexual. Como esta alternativa no parece muy viable para la mayoría de las personas, la mejor opción es tener una pareja estable sana monógama, y no mantener relaciones con terceras personas.

En cualquier otra relación sexual se debe utilizar el preservativo, incluso para el sexo oral (para evitar también otras infecciones de transmisión sexual, de transmisión genital–oral, o fecal–oral).

Actualizado: 29 de Octubre de 2018

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