Mordeduras de animales
Las heridas producidas por mordeduras de animales pueden causar una grave infección debido a las bacterias presentes en la boca del animal. Reaccionar de forma rápida y eficaz evita que la lesión se complique.

Mordeduras de animales: tipos y consecuencias

Actualizado: 26 de enero de 2022

Las heridas producidas por mordeduras de animales son bastante frecuentes, incluyendo también arañazos o picaduras. Aunque la gran mayoría de las veces son causadas por perros, también otros animales como los gatos, los murciélagos y los roedores pueden causar lesiones por mordeduras.

El gran problema de este tipo de lesiones no es tanto la herida que provocan, sino la grave infección que pueden desencadenar. La boca de los animales está repleta de bacterias que en el medio bucal resultan inofensivas, pero cuando se transmiten por la saliva a una herida abierta el resultado es una infección que, de no tratarse con rapidez, se podría extender y acarrear complicaciones.

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Entre estos animales, los gatos parecen ser los que más bacterias contienen en la saliva, pero, por su tipo de dientes, no causan tantos daños en los tejidos como las mordeduras de perro. Se deben tener en cuenta también las mordeduras de personas, pues la boca humana contiene también una gran variedad de bacterias y puede resultar incluso más dañina que la de un animal. Entre estos agentes dañinos, juega un papel importante la rabia, un virus presente en la saliva de algunos mamíferos infectados que, si no se trata en seguida, puede ocasionar graves daños e incluso la muerte de la víctima.

Por ello una primera reacción rápida y eficaz es vital a la hora de evitar que una lesión adquiera un carácter más grave. A continuación, te enseñaremos cómo identificar los diferentes tipos de mordeduras causadas por un animal, sus síntomas más característicos y cómo actuar en un primer instante si presencias esta situación para socorrer al herido

Mordedura animal en el brazo

Tipos de mordedura animal

La herida o lesión que se produzca a consecuencia de la mordedura dependerá fundamentalmente del animal que la ha causado, pero también depende de cómo haya sido la mordida, de la fuerza con la que el animal haya mordido y también de la parte del cuerpo de la víctima que haya resultado afectada. La gravedad también depende de si la víctima de la mordedura animal es un niño, un anciano o un adulto.

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Las mordeduras de mamíferos en general se clasifican de la siguiente manera:

  • Herida leve o superficial: son aquellas que no llegan a penetrar en las capas internas de la piel, sino que apenas se rompe la capa externa y se quedan en la superficie. No existe peligro de contagio de virus, y la lesión tendrá un aspecto enrojecido y no muy doloroso al contacto. Este tipo de lesión es muy común en las personas que tienen animales domésticos, ya que no es un ataque intencionado por parte del animal.
  • Herida profunda: cuando la mordedura provoca una rotura en la piel y adquiere cierta profundidad, como un pinchazo de un colmillo. Existe sangrado y también riesgo de infecciones.
  • Desgarro: mordeduras que retiran parte de la piel y dejan al descubierto tejido profundo, pudiendo llegar a verse músculos y huesos. Son muy llamativas y sangrientas, con un alto riesgo de infección y dificultad en la curación.

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Las mordeduras de serpientes o víboras tienen otras características: se observarán dos orificios sangrantes, a veces solamente uno. La distancia entre los orificios da una idea sobre la profundidad que ha alcanzado el veneno, si es que se trata de una especie venenosa. Hay que tener en cuenta que las serpientes en medio salvaje por lo general huyen del hombre; solo si son molestadas o se sienten amenazadas atacarán.

Mordeduras de animales

Mordeduras según la persona afectada

Como se ha comentado, la gravedad de la herida también está determinada por las características y edad de la persona afectada:

  • Niños: la piel y tejidos de los niños son más blandos que los de un adulto; una mordedura que no supondría daños graves a una persona adulta, a un niño le provocaría heridas graves y profundas.

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  • Ancianos: a las personas mayores les ocurre algo parecido. Su piel es más frágil y se rompe con facilidad. Además, su sistema inmunitario suele estar disminuido, al igual que su capacidad de curación, por lo que habrá mayor riesgo de infecciones y también muchas dificultades en la regeneración de los tejidos rotos.
  • Personas con afecciones de salud: hay enfermedades que complican la curación incluso de una herida simple. La diabetes, por ejemplo, afecta al sistema vascular, haciendo muy difícil la creación de tejido nuevo y la protección de la herida.

Otras enfermedades o tratamientos también hacen que existan menos anticuerpos en el organismo que luchen contra las infecciones, con lo que la víctima será más propensa a ellas.

Creado: 26 de marzo de 2013

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