Osteomielitis
La osteomielitis es una infección en los huesos originada por bacterias, que puede ser aguda o crónica. Te explicamos por qué se produce, cómo se diagnostica, y cuál es el tratamiento indicado en cada caso.

Síntomas de la osteomielitis

Síntomas de la osteomielitis
La osteomielitis suele provocar dolor intenso, enrojecimiento y limitación de la movilidad de la extremidad afectada.

Actualizado: 5 de marzo de 2021

Los síntomas de la osteomielitis aguda pueden ser muy variables y dependen mucho de lo aguda que sea la infección, la localización de los huesos afectados, y el microorganismo que la produzca, así como de las enfermedades de base que tenga el paciente.

Lo más habitual es la aparición de síntomas en la zona afectada:

  • Tumefacción de las partes blandas.
  • Dolor local intenso
  • Limitación de la movilidad de la extremidad afectada
  • Enrojecimiento de la zona
  • La celulitis (infección o inflamación de la piel y el tejido celular subcutáneo) puede estar asociada a la osteomielitis en algunos casos. De hecho, la celulitis recurrente puede ser un signo de alarma de una osteomielitis subyacente.
  • Adicionalmente, puede aparecer fiebre asociada con escalofríos, malestar general, e incluso pérdida de peso.

Síntomas de osteomielitis crónica

En la osteomielitis crónica, la evolución de la clínica es más insidiosa. La fiebre puede ser de más bajo grado o estar ausente, y los síntomas locales (dolor, enrojecimiento, tumefacción) pueden ser más larvados, menos aparentes. A veces, se pueden formar fístulas por donde se drena una secreción purulenta.

Síntomas de la osteomielitis

Si la afectación es en la columna vertebral, se puede producir una absceso epidural e incluso, en los casos más graves, compresión de la médula espinal o inflamación de la misma. En algunos casos se puede llegar a extender la infección a zonas cercanas a la columna, formando un absceso paravertebral o en el músculo psoas, pero esto no es muy frecuente. 

El diagnóstico diferencial de la osteomielitis abarca todas las enfermedades que pueden producir dolor óseo agudo o crónico. Esto incluye la artrosis, los tumores óseos primarios o metastásicos, las fracturas, o el dolor postoperatorio. También puede haber una infección de partes blandas con una osteomielitis simultánea.

Creado: 15 de septiembre de 2015

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