En el 60 u 80% de los casos de pancreatitis aguda, las causas más frecuentes son los cálculos biliares y el abuso de alcohol. En el caso del alcohol, tomar más de 4-5 consumiciones alcohólicas al día durante más de 15 años aumenta el riesgo de padecerla, y uno de cada 10 alcohólicos sufre una pancreatitis alguna vez en su vida.

Esta afección es frecuente en los pacientes con síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) y en los que tienen hiperparatiroidismo e hipercalcemia.

También se ha observado la aparición de este trastorno en el periodo postoperatorio tras la cirugía abdominal y torácica, y en personas con excesivos niveles de grasa en la sangre (hiperlipemia, concretamente los niveles elevados de triglicéridos).

Otras causas menos frecuentes de pancreatitis son el consumo de ciertos medicamentos, traumatismos o causas genéticas.

Cualquier tumor o inflamación que obstruya o disminuya el calibre del conducto que drena el páncreas puede provocar su inflamación. De hecho, algunas malformaciones como el páncreas divisum, la aparición de divertículos en el duodeno u otras alteraciones son causas de pancreatitis, aunque poco frecuentes.

La pancreatitis crónica se debe en el 90% de los casos al consumo habitual de alcohol, siendo más frecuente entre los varones de entre 35 y 45 años. Incluso un consumo moderado de alcohol puede ocasionar pancreatitis a personas que presenten predisposición genética, especialmente si se asocia a ciertos hábitos dietéticos, consumo de fármacos, y otros factores. De hecho, las dietas ricas en proteínas pueden favorecer el desarrollo de pancreatitis en personas alcohólicas.

Ocasionalmente aparece junto con fibrosis quística o hiperparatiroidismo, o como una enfermedad hereditaria transmitida genéticamente.

Creado: 1 de marzo de 2011

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