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SIBO
El SIBO o sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado es un aumento excesivo de las bacterias de esta parte del tubo digestivo. Conoce sus causas y el tratamiento más adecuado para evitar complicaciones.
Escrito por Dra. Sari Arponen, Especialista en Medicina Interna y enfermedades infecciosas del Hospital Universitario de Torrejón

Tratamiento y prevención del SIBO

Tratamiento y prevención del SIBO

Para el tratamiento del SIBO se utilizan antibióticos farmacológicos. Si el test del aliento da positivo solamente en hidrógeno, sería en principio suficiente con la rifaximina. Es un antibiótico que prácticamente no se absorbe, sino que mata las bacterias en la luz intestinal. En el caso de que haya elevación de metano se debe utilizar la combinación de rifaximina con neomicina, otro antibiótico que igualmente actúa en la luz intestinal.

Otros antibióticos que se utilizan en el tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado son el ciprofloxacino, el metronidazol y la amoxicilina con ácido clavulánico. Sin embargo, estos antibióticos sí se absorben y tienen efectos secundarios a nivel sistémico. Por otro lado, tanto estos como los otros antibióticos pueden condicionar un sobrecrecimiento de Candida en el intestino, un hongo relacionado con un proceso llamado 'SIFO' (sobrecrecimiento fúngico en intestino delgado), aún poco reconocido y diagnosticado.

Hay algunos estudios realizados con antimicrobianos a base de hierbas que evitarían el problema del sobrecrecimiento fúngico, o que incluso tienen un efecto antifúngico directo. En algún estudio se ha visto que pueden ser tan eficaces como los antibióticos farmacológicos. Podrían utilizarse en caso de fracaso o recaída, o bien por preferencia personal del paciente. Su problema principal es que la financiación recae exclusivamente en el paciente.

Además de los antimicrobianos, se deberían utilizar procinéticos, sean farmacológicos o a base de hierbas, para favorecer el aclaramiento de los restos bacterianos y de alimentos, y estimular el complejo motor migratorio. Sin esta parte del tratamiento aumenta el riesgo de fracaso del tratamiento y de recurrencia del SIBO.

Los cambios en la alimentación asimismo son importantes. Inicialmente se recomienda una dieta baja en FODMAP (fructooligosacáridos, disacáridos, monosacáridos y monosacáridos fermentables). La dieta elemental es una opción de tratamiento a la que no suele ser necesario recurrir, y que debe ser indicada por un médico. Además, el ayuno nocturno debería ser de un mínimo de 12 horas para permitir un adecuado funcionamiento motor intestinal.

Actualizado: 24 de Septiembre de 2018

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