PUBLICIDAD

Aunque estamos hablando de una infección grave, la gran mayoría de los pacientes con tos ferina se recuperan, aunque lentamente. Como hemos comentado, el tratamiento antibiótico y las medidas de soporte son fundamentales.

No obstante, cuando los pacientes son niños menores de un año, el riesgo es mayor, estimándose entre un 1–2% el número de pacientes en este rango de edad que fallecen por las complicaciones derivadas de la infección.

En adultos y en niños mayores de dos años la enfermedad es bastante molesta, pero raramente es grave; y casi nunca mortal. No obstante, es destacable el hecho de que, habitualmente, los adultos o jóvenes son los que contagian a los pacientes más pequeños.

Posibles complicaciones asociadas a la infección por tos ferina son:

  • Bronconeumonía.
  • Otitis media (infección del oído medio).
  • Hemorragias cerebrales (por el esfuerzo continuo de la tos, que aumenta la presión dentro del cerebro). Pueden desembocar en retraso mental si el daño es severo, parálisis y otras neuropatías.
  • Hemorragias nasales, por la misma causa.
  • Hernia inguinal (debida al esfuerzo).
  • Prolapso rectal (salida de una parte de la mucosa rectal al exterior).
  • Apnea (detención en la respiración).
  • Convulsiones (principalmente en bebés).
  • Daño cerebral por hipoxia (disminución del aporte de oxígeno al cerebro).
  • Muerte.

No obstante, el hecho de sufrir la infección por tos ferina no significa que el paciente vaya a verse afectado por alguna de estas complicaciones.

Creado: 29 de noviembre de 2011

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD