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SIDA
Para evitar esta enfermedad, lo mejor es conocer sus mecanismos de transmisión y, ante cualquier duda, someterse a la prueba de detección del VIH, porque un diagnóstico precoz siempre mejora el pronóstico del sida.
Escrito por Olga Díez Jambrina, Bióloga

Pronóstico del sida

Actualizado: 16 de octubre de 2019

El sida es una enfermedad mortal si no se aplica algún tratamiento. La muerte se produce generalmente por neumonías, enfermedades neurológicas, o diferentes tipos de cáncer.

La esperanza de vida de una persona con sida, aunque ha aumentado mucho en los últimos años, aún no se asemeja a la de una persona sana. Sin embargo, la terapia antirretroviral altamente activa ha conseguido incrementar el tiempo de vida de las personas con VIH, y se ha podido constatar que si los niveles de VIH permanecen inhibidos y el conteo de CD4 se mantiene alto (superior a 200 células/mm3), se puede prolongar y mejorar notablemente el pronóstico y la vida del enfermo.

Detectar y tratar adecuadamente la enfermedad es imprescindible para aumentar la supervivencia y la calidad de vida de los pacientes. Así, el 15% de los bebés con sida no tratados desarrollan síntomas graves y mueren antes del primer año de vida, mientras que el 95% de los niños con sida tratados sobrevive hasta los 16 años como mínimo.

Algunas recomendaciones para mejorar el pronóstico

Aunque todavía no se pueda erradicar el sida, sí se puede aprender a vivir lo mejor posible con la enfermedad, y alargar así la esperanza de vida.

  • Aceptar la realidad es el primer paso para combatir la enfermedad. Si cree que ha estado en situación de riesgo, lo mejor es que se realice la prueba del VIH.
  • Hable con su médico y pida la información que necesite para seguir su tratamiento y los hábitos de vida que más le convienen.
  • No pierda la ilusión ni suspenda sus planes. La vida continúa también para usted.
  • Mantenga una actitud positiva. Preocuparse demasiado puede generarle ansiedad y estrés y perjudicar su sistema inmunitario. Procure relajarse y realizar actividades que le resulten placenteras en compañía de sus seres queridos.
  • Si necesita ayuda, no dude en pedirla, ni la rechace cuando se la ofrezcan.
  • Practique ejercicio en la medida de sus posibilidades.
  • Procure dormir ocho horas diarias y descanse siempre que se encuentre fatigado.
  • No deje de comer y siga una dieta equilibrada. Una buena nutrición forma parte del tratamiento para luchar contra la enfermedad y las complicaciones asociadas.
  • Debe tomar solo aquellos medicamentos que le recomiende su médico, y consultarle siempre ante un nuevo síntoma en vez de automedicarse. No olvide que los efectos secundarios de los fármacos pueden perjudicar su salud e influir negativamente sobre su alimentación.
  • Deje de fumar y evite el consumo de alcohol. Fumar debilita el sistema inmunológico y favorece la aparición de infecciones. El alcohol, además de perjudicar el hígado, provoca la pérdida de vitaminas en el organismo.

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