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Tercera edad
Estreñimiento en adultos mayores
Uno de los problemas más habituales entre las personas mayores es el estreñimiento. Te damos las pautas que te ayudarán a prevenir o revertir sus efectos, y cómo debes variar tu dieta para mejorar tu tránsito intestinal.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Causas del estreñimiento en la tercera edad

Estreñimiento en la tercera edad

Los medicamentos o la falta de ejercicio puede causar estreñimiento.

Detrás de un problema de estreñimiento puede haber muchos factores, que en el caso de las personas que superan los 60 años se suelen combinar, lo que agrava la alteración. Entre las causas del estreñimiento más comunes en la tercera edad se encuentran:

  • Falta de movilidad y ejercicio físico: el sedentarismo es uno de los motivos por los que aparece el estreñimiento, ya que dificulta la digestión y reduce el ritmo del movimiento intestinal. Las personas mayores con movilidad reducida acusan mucho más este problema.
  • Toma de medicamentos: las personas que siguen algún tratamiento farmacológico, y más aún cuando están polimedicadas, como suele ser habitual entre los adultos mayores, tienen más probabilidades de padecer estreñimiento. Entre ellos se encuentran algunos utilizados para la hipertensión, el asma, los suplementos de calcio, los antiinflamatorios, o los antihistamínicos. Si surge la dificultad para evacuar, debe ser el médico el que indique las pautas a seguir, nunca debe ser el paciente el que tome decisiones sobre la administración de los fármacos sin la consulta previa con el facultativo.
  • Padecer ciertas enfermedades: además de las patologías que conlleve una falta de movilidad, problemas como la inflamación del intestino, la aparición de algún tumor, o incluso alguna alteración psicológica, pueden afectar directamente al acto de defecar.
  • Alimentación inadecuada: las dificultades para masticar y deglutir, no tener capacidad para cocinar, no disponer de recursos para alimentarse correctamente, la dejadez, la pérdida del gusto, o llevar una dieta basada en productos procesados y precocinados son algunos de los factores que pueden hacer que un anciano tenga una mala alimentación y, como consecuencia, tenga un tránsito intestinal irregular y padezca estreñimiento.
  • Una mala hidratación: según pasan los años se va perdiendo la percepción de la sed, lo que lleva a que muchos mayores beban muy poca agua. No ingerir la cantidad de líquido suficiente dificulta la formación de las heces, o hace que estas sean demasiado duras para evacuarlas adecuadamente.
  • Automedicación para el estreñimiento: es muy común, no solo entre la tercera edad, sino en toda la población, que cuando se tienen problemas para evacuar, se ingieran por cuenta propia laxantes. Lo cierto es que solucionan el problema a corto plazo, pero un mal consumo de ellos, sin el control adecuado, a medio plazo conlleva una falta de eficacia que da lugar a un estreñimiento más severo. Además, esta automedicación en personas que siguen otros tratamientos farmacológicos, como suelen ser los pacientes geriátricos, puede resultar peligrosa, ya que puede interactuar con estos o reducir su eficacia.
  • Un mal hábito defecatorio: no ir al baño cuando se tiene ganas puede originar estreñimiento a la larga. En personas con movilidad reducida es un acto muy común.
  • Cambios de las rutinas: especialmente los mayores que cada cierto tiempo cambian de casa para estar con los hijos, son hospitalizados con frecuencia, o se ven obligados a cambiar sus horarios, suelen presentar estreñimiento. 

Actualizado: 17 de Octubre de 2017

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