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Calefacciones: cómo mantener tu casa caliente
Estar caliente en casa y evitar que la factura energética se dispare en invierno no es fácil para los mayores, pero estos consejos te ayudarán a elegir y usar mejor la calefacción para conseguir la temperatura adecuada sin pagar de más.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Consejos para mantener tu casa caliente sin gastar mucho

Independientemente del sistema energético que tengamos y del tipo de calefacción que haya en nuestra casa, lo ideal es mantener nuestro hogar con una temperatura fija. Lo más conveniente es que no pase de los 20-23º C cuando estemos en casa, y de los 16-18º C cuando no estemos, o mientras dormimos. En todo caso es mejor dejarla puesta para optimizar el consumo, ya que este se eleva cuando constantemente la estamos apagando y encendiendo.

Con un buen sistema de calefacción no tendrías que tener problema para mantener estas temperaturas en tu hogar, pero ciertos factores como el aislamiento de la casa, el material con la que está construida, o el sistema de cierre de las ventanas pueden dificultar que se alcancen estos grados, o mantenerlos. Para que te resulte más sencillo, y a su vez ahorres en el consumo, sigue estos consejos para mantener tu casa caliente sin gastar en exceso:

  • No te excedas subiendo la temperatura: con la temperatura indicada no tendrías que tener frío en casa, y si es así, abrígate un poco más, ¿qué hay mejor que estar en el sofá con la manta? Y es que cada grado que aumentes supone una subida de la factura.
  • Mantén los radiadores libres: evita colocar objetos, muebles, adornos o ropa delante o encima de los radiadores porque pueden dificultar la emisión de calor. Recuerda que no son secadoras de ropa. Tampoco debes pintarlos, aunque hayan perdido color, porque el uso de productos inadecuados puede reducir la emisión de calor; si te ocurre esto, habla con un especialista.
  • Distribuye bien los muebles: de la misma forma que los muebles pueden reducir la emisión de calor de los radiadores si los colocamos delante de ellos, también pueden ayudarnos a aislarnos del frío del exterior. Localiza los puntos más fríos de las habitaciones e intenta acoplar ahí un armario, una cómoda, o unas estanterías.
  • Ventanas bien cerradas: comprueba que todas están bien cerradas y por la noche baja también las persianas para mantener las habitaciones más aisladas. En el caso de que notes que entra frío puedes colocar burletes de goma o espuma en los carriles de las ventanas y en las rendijas de la parte inferior de las puertas. Otra opción que puede evitar que entre frío por las ventanas es usar estores aislantes, mejor si son oscuros (absorben mejor la radiación solar); es cierto que son más caros que los normales y quizás no tan bonitos, pero pueden hacer bajar tu factura.
  • Aprovecha el sol: si en la fachada de tu casa da el sol por la mañana, aprovecha para ventilarla durante 10 minutos y sube bien las persianas para sacar partido al calor natural de los rayos solares.
  • Elige una potencia de electricidad adecuada: comprueba que la potencia que tienes contratada con tu compañía no es demasiada para el uso que haces de la electricidad. Plantéate la opción de bajarla y evita usar más de uno o dos aparatos eléctricos a la vez. El cambio de potencia tiene un precio muy bajo en comparación con lo que te puedes ahorrar al año en la factura de la luz.
  • Lleva un mantenimiento adecuado: comprueba que tu sistema de calefacción está en buenas condiciones ya que, si no es así, es muy posible que aumente el consumo.

Actualizado: 31 de Enero de 2019

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