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Mente y emociones
Patologías de voz en los niños
Te enseñamos cómo detectar y corregir los malos hábitos vocales de tus hijos para prevenir las patologías de voz, así como sencillos y divertidos ejercicios que podéis realizar juntos en casa para rehabilitar la voz.
Escrito por Mireya Cortavitarte, Logopeda experta en patologías de la voz

Ejercicios de rehabilitación de voz para niños

Un buen patrón respiratorio es aquel en el que inspiramos por la nariz y expulsamos el aire mientras hablamos sin realizar tensión. Hay que evitar esa tensión innecesaria, ya que el aire que usamos para hablar lo impulsamos desde nuestro diafragma.

En este sentido, ejercicios prácticos de rehabilitación de la voz que podemos realizar con nuestros hijos podrían ser aprovechar el momento en el que ven la tele o la hora de ir a la cama para realizar secuencias de inspiraciones y espiraciones jugando a que la barriga es un globo que hay que inflar, controlando que sólo se infle esa zona, y observando que el cuello y los hombros estén relajados.

Otro tipo de ejercicios de soplo que podemos realizar de manera lúdica para que les resulten atractivos es utilizando molinillos, pomperos, velas, globos, pajitas, canicas simulando en la mesa un partido de fútbol…, aprovechando juguetes y materiales cotidianos que tengamos en casa.

La postura es algo más natural, con controlar que el cuello no esté tenso y que los hombros no estén elevados, la zona ya está relajada, porque de esta manera se evita la tensión del tórax y la garganta. Debemos de controlarlo tanto en inspiración como en espiración.

Otra opción es realizar praxias, que son ejercicios de labios, lengua y mandíbula que favorecen la articulación correcta y, en consecuencia, que la voz de tu hijo salga más limpia. Se pueden realizar durante el momento del cepillado delante del espejo, aprovechando que son ejercicios que les resultan atractivos y graciosos al simular los diferentes movimientos (muecas / burlas).

La buena coordinación fonorespiratoria consiste en aprovechar el aire que hemos inspirado a la hora de hablar, y evitar seguir hablando una vez hayamos agotado dicho aire, porque de esa manera sí que vamos a tensar nuestro cuerpo físicamente y, por lo tanto, la voz se va a ver cortada y forzada. Practicar con la lectura de cuentos por líneas o frases es un buen ejercicio que, además, les gusta mucho porque se hace de manera conjunta.

Cada niño tiene diferente capacidad pulmonar; eso se aprecia fácilmente observándolo y nosotros podemos ir indicándole dónde parar y recuperar el aire. Los signos de puntuación (punto, coma, punto y coma, dos puntos o puntos suspensivos) son claros indicadores que nos ayudan a saber dónde detenernos para respirar. Un ejercicio muy sencillo es producir el sonido /s/, /f/ y /z/ después de haber inspirado y medir el tiempo de duración. Haciendo una media obtenemos nuestro tiempo de espiración / fonación sin forzar.

Actualizado: 12 de Junio de 2015

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