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Salud al día
Alergia al níquel
El níquel, presente en utensilios, botones y bisutería, es el metal que produce alergia con más frecuencia. Conoce los síntomas de la alergia al níquel, que se manifiestan en la piel en forma de eczemas y dermatitis.
Escrito por David Saceda Corralo, Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología

Qué es la alergia al níquel

La alergia al níquel pertenece al grupo de enfermedades llamadas dermatitis por contacto. Se llama dermatitis a la inflamación local de la piel, que habitualmente se manifiesta con enrojecimiento y picor local. Las causas son muy variadas, desde el roce y sustancias irritantes hasta contacto con alérgenos, es decir, sustancias que pueden producir una alergia en ciertas personas. En el mecanismo de la alergia el protagonista principal es el sistema inmunológico, que está formado por células capaces de reconocer moléculas externas y atacarlas si las consideran malignas. Esto es muy útil en las infecciones, pero puede volverse en nuestra contra cuando el sistema inmune se equivoca y ataca a moléculas de nuestro propio cuerpo.

El caso de la alergia al níquel es relativamente frecuente, ya que se trata de un metal utilizado en utensilios que la mayoría utilizamos a diario (botones, bisutería, monedas, teléfonos…), aunque por supuesto no a todo el mundo le causa una reacción alérgica, sí que el contacto constante con este metal puede acabar causando este tipo de dermatitis. 

Los síntomas de la alergia al níquel son variados, pero casi siempre son locales, es decir, aparecen en el lugar donde el níquel entra en contacto con la piel. Suele comenzar con enrojecimiento, inflamación y picor local más o menos intenso. Con el paso del tiempo las lesiones de dermatitis adquieren un aspecto más rugoso y seco, y la piel se puede engrosar y fisurar.

El diagnóstico de este tipo de alergia es esencialmente clínico, es decir, un dermatólogo con experiencia puede diagnosticar una alergia al níquel sólo con la entrevista clínica y la exploración adecuada de la piel del paciente. Para confirmar el diagnóstico se deben realizar pruebas de contacto, que consisten en provocar la dermatitis por níquel en un área concreta de la piel.

La base del tratamiento de la alergia al níquel es la eliminación del níquel de la vida diaria, evitando entrar en contacto con objetos fabricados con este metal. Esto puede ser un problema en ciertas profesiones, pero debe realizarse para evitar la dermatitis. Cuando la dermatitis está ya establecida se pueden utilizar corticoides en forma de cremas o pomadas que mejoran las lesiones rápidamente.

Las complicaciones en personas con alergia al níquel son poco frecuentes, pero puede aparecer una sobreinfección local de las lesiones de la piel. Incluso se han descrito casos anecdóticos de dermatitis generalizadas por ingesta de níquel.

Actualizado: 25 de Abril de 2017

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Escrito por:

David Saceda Corralo

Médico Interno Residente, especialista en Dermatología Medicoquirúrgica y Veneorología
David Saceda

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