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Salud al día
Bocio
El bocio es un aumento del tamaño de la glándula tiroides, que puede causar tos, ronquera, o dificultad para tragar o respirar. Conoce sus causas y tratamiento, y qué puedes hacer para prevenir su aparición.
Escrito por Miguel Vacas, Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias

Qué es el bocio

Mujer con bocio

La tiroides es una glándula endocrina situada en la parte anterior del cuello, cuyo aumento de tamaño se conoce como bocio.

Se denomina bocio al aumento de tamaño del tiroides, que es una glándula endocrina situada en la parte anterior del cuello, por debajo y a los dos lados de la tráquea y de la parte posterior de la laringe. Su función es la síntesis de hormona tiroidea, que desempeña un papel importante en la regulación del metabolismo.

Para entender mejor este trastorno, es necesario conocer una serie de conceptos relacionados con el aumento de tamaño del tiroides:

  • Bocio simple: aumento del tamaño de la glándula tiroides que no se acompaña de hipertiroidismo, hipotiroidismo, proceso neoplásico (cáncer), inflamatorio o autoinmune. También se llama bocio no tóxico o normofuncionante.
  • Nódulo tiroideo: es toda masa del tiroides de consistencia distinta a la glándula normal. Un nódulo tiroideo puede aparecer por muchas enfermedades diferentes, desde patologías benignas sin mayor trascendencia hasta cáncer del tiroides.
  • Bocio nodular tóxico: agrandamiento del tiroides debido a la presencia en éste de varios nódulos, los cuales, además, producen un exceso de hormona tiroidea. El bocio nodular tóxico crece a partir de un bocio simple, y se presenta con mayor frecuencia en personas de edad avanzada.

Existen, además, diversas clasificaciones del bocio en función de diferentes parámetros:

  • Tamaño: el bocio se clasifica desde grado 0 (ausencia de bocio) hasta grado 4 (bocio gigante), pasando por grados intermedios.
  • Forma: bocio difuso, nodular o multinodular.
  • Criterios epidemiológicos: bocio endémico (se produce en una determinada región en la que la prevalencia del bocio es relativamente alta como consecuencia del déficit de yodo), o esporádico (no se produce en una población particular).
  • Causa que produce el bocio.
  • Funcionalidad: bocio funcionante o no funcionante.

El diagnóstico del bocio es anatómico, lo que significa que se realiza mediante la observación y la exploración física. También puede hacerse mediante técnicas de imagen como la ecografía o la tomografía axial computarizada de cuello. Otras pruebas como la gammagrafía permiten determinar si existe un exceso o un defecto en la síntesis de hormona tiroidea.

El tratamiento del bocio va a variar dependiendo de los síntomas que produce. En muchos casos se opta por un tratamiento expectante, que consiste en vigilar la evolución en el tiempo del bocio. En otros, cuando provoca muchos síntomas, se opta por realizar tratamientos más agresivos, como radiar el tiroides, o incluso extirpar una parte o la totalidad de éste.

Actualizado: 19 de Junio de 2017

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Escrito por:

Miguel Vacas

Residente de Medicina Interna del Hospital Universitario Príncipe de Asturias
Miguel Vacas

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'Fuente: 'Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos’'