PUBLICIDAD

Embarazo
Método de la Lactancia y Amenorrea (MELA)
El método de la lactancia y amenorrea MELA es un anticonceptivo natural basado en que el amamantamiento exclusivo y frecuente del bebé inhibe la ovulación. Te explicamos en qué consiste, así como sus pros y contras.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia
Madre amamantando a su bebé

Mientras la madre sigue amamantando a su bebé, la producción de prolactina inhibe la ovulación.

Qué es el Método de Lactancia y Amenorrea (MELA)

La lactancia materna es una práctica muy beneficiosa, tanto para el bebé como para la madre y, además de ser el mejor alimento para nuestros hijos en sus primeros meses de vida, también puede actuar como un anticonceptivo natural temporal: es el llamado Método de Lactancia y Amenorrea (MELA o LAM en su versión inglesa).

Este método fue formulado en 1988 por un grupo de científicos de diferentes campos: medicina, ciencias sociales, educación sanitaria, salud reproductiva, políticas de planificación familiar, salud de la mujer (Consenso de Bellagio), y se basa en la fisiología humana, concretamente en los períodos de infertilidad que tiene la mujer mientras está dando el pecho.

Según Carmela Baeza, médico de familia y consultora Certificada en Lactancia Materna IBCLC, “es un método muy sencillo de utilizar que ofrece una probabilidad de quedarse embarazada de tan solo el 1-2%”, y también matiza que “no es un método anticonceptivo, sino predictivo, porque consiste en que la mujer puede predecir si está fértil y, en base a ello, decidir si tener o no relaciones sexuales, tomando las medidas que considere apropiadas”.

En qué consiste el método MELA

El Método de la Lactancia y Amenorrea consiste en que, mientras que la madre amamanta a su bebé, la producción de prolactina inhibe la ovulación (esta hormona interfiere en la producción de otras como la FSH y la GnRH, necesarias para ovular).

El proceso está muy relacionado con la succión que realiza el bebé, pero fisiológicamente es difícil explicarlo de un modo exacto: “el mecanismo por el cual un estímulo mecánico sobre el pezón (succión) produce una inhibición de la fertilidad, a fecha de hoy nos es desconocido. La razón por la cual, a una misma cantidad de succión, unas mujeres tienen la regla antes que otras, tampoco la sabemos. La hipótesis es que hay moléculas de FSH con diferente bioactividad en cada madre, y que la susceptibilidad a la prolactina también puede ser diferente de una mujer a otra”, indica la doctora Carmela Baeza, consultora Certificada en Lactancia Materna IBCLC.

Sea como sea, que el método MELA resulte efectivo está sujeto a tres requisitos que hay que cumplir escrupulosamente, tal y como indican la Organización Mundial de la Salud y UNICEF:

  1. El bebé ha de tener menos de seis meses.
  2. La mujer debe amamantar a demanda y de forma exclusiva y frecuente durante todo el día (no pueden pasar más de seis horas por la noche, ni más de cuatro horas por el día entre toma y toma).
  3. La madre no debe tener la regla (amenorrea). Normalmente, las mujeres que no dan el pecho a sus hijos vuelven a tener la menstruación entre las seis y las diez semanas posparto, mientras que en las que son lactantes esto varía bastante (desde los tres a los 30 meses, o incluso más). 

Quién puede usar el método MELA

El MELA es un método natural de control de la fecundidad y está indicado principalmente para mujeres que tengan una pareja estable y que no sufran ninguna enfermedad de transmisión sexual o sida. Es más, si la mujer está infectada por el VIH, existe un riesgo de trasmisión a su bebé mediante la lactancia.

A esto se suma que, estando la lactancia tan involucrada en el método, hay algunas otras limitaciones. Por un lado, la ingesta de medicamentos; según qué tipo de fármacos esté tomando la mujer no se recomienda el amamantamiento y, por tanto, no se podría llevar a cabo el método MELA. Habría que consultar con nuestro ginecólogo.

Por otro lado, el bebé tiene que tomar el pecho correctamente y de forma efectiva, por lo que el método no se podría usar en determinados casos, como con pequeños que requieren cuidados neonatales intensivos, que tienen deformaciones en la boca, la mandíbula, o el paladar; o que presentan cualquier trastorno metabólico que dificulta una lactancia de éxito. Aunque muchos de estos problemas pueden solventarse si acudimos a profesionales que nos ayuden a lograr una buena técnica de lactancia, y no debemos dudar en pedir ayuda cuando la necesitemos. 

Actualizado: 2 de Junio de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Amparo Luque

Periodista experta en embarazo e infancia
Amparo Luque

PUBLICIDAD

Entrevista con el experto

Samanta Villar, autora de Madre hay más que una

La televisiva Samanta Villar, que alcanzó la fama con 21 días o Conexión Samanta, desvela su particular visión de lo ‘que nadie te cuenta de la maternidad’ en su libro 'Madre hay más que una'. Foto Marina Vilanova.

Samanta Villar

Periodista, presentadora y autora del libro 'Madre hay más que una', un relato sobre la aventura de ser madre
“Se tendría que pagar un salario a las madres y los padres que crían a sus hijos, porque el sacrificio y la dedicación que requiere es bestial”

PUBLICIDAD

Salud en cifras

119.000
bebés nacen cada año en el mundo con síndrome de alcoholismo fetal
'Fuente: 'Centro de Adicción y Salud Mental de Canadá’'