Barriga baja en el embarazo, ¿qué indica?

En el embarazo tener la barriga baja suele ser fuente de mitos y dudas, como si se debe a alguna complicación. Aclaramos qué factores influyen en la forma de la tripa de la embarazada y qué significa que esté más baja de lo normal.
Barriga baja en el embarazo

Actualizado: 22 de septiembre de 2021

La forma de la tripa es motivo de preocupación de muchas embarazadas, y es frecuente que pregunten a su médico si esta es normal o no, sobre todo cuando la barriga se encuentra un poco baja. Además, nunca falta el familiar o la amiga que indica que eso es síntoma de que el parto está a la vuelta de la esquina porque el bebé se ha colocado boca abajo para nacer, pero no es cierto. “Es más un mito que otra cosa”, afirma tajante el Dr. Ignacio Cristóbal García, director del Instituto Salud de la Mujer del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid.

Que la gestante tenga la tripita baja “no implica necesariamente que el nacimiento esté cercano, ya que hasta que no se inicien las contracciones, no se iniciará el trabajo de parto, y eso puede tardar algunas semanas más”, recalca la Dra. Paula Marín Mato, Médico Adjunto al Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, de Madrid.

¿Por qué la barriga está más baja al final del embarazo?

Es cierto que al final del tercer trimestre del embarazo la tripa se encuentra más baja que al comienzo de este. “El útero va creciendo durante el embarazo hasta llegar al arco costal materno. En las últimas semanas, cuando la cabeza del feto se apoya más y se va introduciendo en la pelvis, el útero desciende un poco, ejerciendo menos presión sobre el estómago y los pulmones. Esto se traduce en que la mujer nota una mayor facilidad para respirar y que la digestión mejora, con menos episodios de reflujo gastroesofágico. Físicamente se puede identificar que la tripa está más baja”, señala la Dra. Paula Marín Mato.

  • Madre embarazada con sus dos hijos

    Factores maternos que pueden influir en la forma de la tripa 

    En la forma de la tripa, y al margen de la evolución de la gestación, influyen algunos factores de la embarazada, que te explicamos a continuación:

    • La complexión física materna

      Si la madre tiene una talla corta, la tripa puede parecer más baja. “Si es alta, la tripa suele ser menos abultada hacia delante, más contenida y, por tanto, visualmente más alta. Por el contrario, si la altura de la madre es baja, con menos espacio entre la pelvis y las costillas, la tendencia es que la tripa se desarrolle más hacia delante”, apunta la Dra. Paula Marín Mato.

    • La tonificación muscular

      También interviene el estado de la musculatura abdominal: “Si son músculos tonificados, mantendrán el útero hacia la cavidad abdominal, mientras que si son laxos o hay diástasis de rectos abdominales, la presión abdominal hará que caiga la tripa hacia delante”, afirma la Dra. Marín Mato.

    • El número de embarazos

      Cuando la madre ha tenido más embarazos, “la distensión de los músculos se suele producir antes, por lo que la tripa suele ser más prominente, no siendo necesariamente más baja”, anota la Dra. de la Fundación Jiménez Díaz.

¿La tripa baja es síntoma de alguna complicación?

Los ginecólogos pueden medir la “altura uterina”, que es la distancia que hay desde la sínfisis del pubis al fondo uterino. “Generalmente, tras la semana 24, la altura uterina suele corresponder con las semanas de embarazo, con dos de diferencia. Con ello, podemos estimar si el crecimiento fetal y el líquido amniótico son acordes a las semanas de gestación”, señala la ginecóloga de la Fundación Jiménez Díaz.

Ecografía de una mujer embarazada

Cuando esa altura de la barriga es menor a la esperada se pueden sospechar trastornos como:

  • Crecimiento intrauterino retardado (CIR). El bebé, por algún motivo, no crece lo que debería dentro del útero materno y eso provoca bajo peso al nacer. De hecho, cuando no existía la ecografía a veces los médicos podían sospechar que había algún problema midiendo el útero, es decir, el crecimiento de la tripa de la madre.
  • Disminución del líquido amniótico. “En caso de rotura de la bolsa sí puede disminuir parcialmente el volumen abdominal de la mujer embarazada y se puede confirmar por ecografía o con análisis de las secreciones vaginales, si bien la mujer que rompe la bolsa suele notarlo antes de otras formas y no por el volumen del abdomen”, señala el Dr. Ignacio Cristóbal García.

No obstante, hoy existen otros métodos más científicos para saber si hay algún problema o no. “Realmente hoy en día no deberíamos fijarnos en la situación de la tripa en el embarazo, pues no es indicativo de patología y sí puede suponer que la mujer embarazada se ponga más nerviosa pensando que ocurre algo”, afirma el Dr. Cristóbal García. “Afortunadamente los conceptos ‘tripa alta o baja’ como apreciaciones subjetivas, no forman parte del método científico actual basado en hechos objetivos, en evidencias científicas", insiste la Dra. Marín Mato.

Barriga de una mujer gestante

Por eso, hoy si el médico sospecha que puede haber algún problema solicita una ecografía, “porque tener la tripa baja no es indicativo de nada”, explica el Dr. Cristóbal García. La ecografía obstétrica “permite estimar la semana en la que se encuentra la gestación, la posición y el peso estimado del feto, la cantidad de líquido amniótico, la posición de la placenta, la longitud del cuello del útero (importante para saber si hay riesgo de parto prematuro…). Se realizan algunas ecografías de rutina, y siempre y cuando haya sospecha de que pueda haber algún problema”, añade.

Otros cambios en la tripa de la gestante: ¿qué significan?

A lo largo del embarazo pueden producirse algunos cambios en la forma de la tripa que podrían ser síntoma de alguna complicación, pero que como ya hemos comentado hay que confirmar con una ecografía.

  • Aumento del volumen de la tripa. “En los casos de exceso de líquido o polihidramnios lo habitual es que el volumen uterino y del abdomen de la mujer aumente”, comenta el Dr. Cristóbal García.
  • Posición transversal del feto. El bebé para nacer se coloca boca abajo, entre las semanas 28ª y 32ª de gestación, ya que así se facilita el parto. Como afirma el Dr. Cristóbal García, “la presentación, podálica o cefálica, no influye en la forma de la tripa, pues al final en ambas el bebé se comporta como ‘un cilindro vertical’, paralelo a la columna vertebral de la madre”. Pero en ocasiones el bebé se coloca de forma transversal, atravesado en el útero y de forma horizontal. “La posición del feto puede determinar la forma de la tripa materna, especialmente cuando el feto se encuentra en situación transversa, es decir, perpendicular al eje materno, dando lugar a una tripa más ancha”, explica la Dra. Marín Mato.
  • Tripa redonda o picuda no indica el sexo del feto. Por último, existe un mito muy extendido, carente de todo rigor científico, que seguro has oído: si la tripa es picuda es niño y si es redonda, niña. “Nada tiene que ver el sexo fetal con el volumen o aspecto de la tripa de la madre”. Dr. Ignacio Cristóbal Garcia. “La forma de determinar el sexo es por ecografía o por análisis genético fetal”, concluye la Dra. Marín Mato.

Creado: 20 de septiembre de 2021

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD