Pancreatitis
Escrito por Diana Forero Morantes, bióloga
Cálculos, inflamaciones, el consumo de alcohol y sustancias tóxicas, bacterias o daños metabólicos pueden provocar la obstrucción de las vías biliares, causando la pancreatitis o inflamación del páncreas.

Pancreatitis

¿Qué es la pancreatitis?

El páncreas es un órgano situado en el abdomen, detrás del estómago, que se encarga de producir hormonas como la insulina y el glucagón, importantes para el metabolismo de los carbohidratos, y enzimas como la tripsina y la quimotripsina, que participan en el proceso digestivo.

La pancreatitis se define como la inflamación del páncreas debido a la obstrucción de las vías biliares a causa de cálculos e inflamaciones, aunque también puede ser producida por sustancias tóxicas, bacterias o daños metabólicos. La pancreatitis, de acuerdo a su evolución clínica, puede ser aguda o crónica.

Pancreatitis aguda

En la pancreatitis aguda ocurre una autodigestión del páncreas por sus propias enzimas, cuya secreción se altera y se produce hacia el interior del órgano, en lugar de hacia el duodeno, causando edema, destrucción del tejido pancreático, y paso de enzimas y toxinas a la sangre. Generalmente se manifiesta tras el consumo excesivo y continuado de grasa o alcohol y, una vez que se resuelve, el páncreas recupera su función por completo.

Pancreatitis crónica

Esta afección cursa de forma lenta y consiste en la alteración morfológica y funcional del páncreas de forma irreversible, siendo este incapaz de producir jugo pancreático. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad pueden incluir un episodio de pancreatitis aguda o caracterizarse por la progresión continuada de los síntomas.

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Actualizado: 14/02/2014

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