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Un nuevo fármaco podría fortalecer los huesos de los diabéticos

Una nueva terapia para tratar la diabetes y la obesidad es capaz de estimular la producción de células óseas, y podría proteger los huesos de los diabéticos frente al deterioro asociado a dietas ricas en grasas o a la medicación.
Persona mayor con problemas de huesos

El ácido pícrico ha logrado promover la formación de nuevo hueso en ratones.

08 de Septiembre de 2017

Un nuevo medicamento experimental para el tratamiento de la diabetes y la obesidad que se está probando en ratones ha demostrado un inesperado efecto beneficioso al fortalecer los huesos de los animales. Se trata de un compuesto denominado TNP (2.4-6-trinitrofenol), también conocido como ácido pícrico, que ha logrado promover la formación de nuevo hueso, por lo que si se consiguieran resultados similares en los seres humanos, el TNP se podría emplear tanto para estimular el crecimiento de la masa ósea, como para prevenir fracturas debidas a la osteopenia (adelgazamiento de los huesos) asociada al envejecimiento o el sedentarismo.

Los investigadores han comprobado que muchos de los fármacos que se emplean actualmente para disminuir la resistencia a la insulina reducen la actividad de las células que producen hueso, por lo que los pacientes diabéticos se vuelven más vulnerables a sufrir fracturas y a desarrollar osteoporosis. De ahí la necesidad de encontrar una terapia para esta enfermedad que no solo no debilite los huesos, sino que promueva la formación ósea.

La dieta altera el equilibrio de células óseas y grasas en la médula ósea

El equipo de Sean Morrison, investigador de células madre de la Universidad de Texas Southwestern en Dallas, había realizado un estudio en que observaron que los huesos de los ratones alimentados con una dieta rica en grasas contenían más células grasas y menos células óseas, y que los niveles de leptina en la médula ósea de los animales eran más elevados, y esto favoreció el desarrollo de células grasas en vez de células óseas, lo que señala que el tipo de alimentación influye directamente en el equilibrio de hueso y grasa en la médula ósea.

Siddaraju Boregowda, investigador de células madre en el Instituto de Investigación Scripps en Júpiter (Florida, EE.UU.), y su jefe, Donald Phinney, también investigador de células madre, decidieron comprobar si ratones modificados genéticamente para no engordar ni desarrollar diabetes aunque comieran alimentos ricos en grasas, por carecer del gen de una enzima denominada IP6K1 –que influye en la sensibilidad a la insulina y la acumulación de grasa– también se encontraban protegidos frente a un aumento de células grasas en su médula ósea.

La nueva terapia protegió y mejoró los huesos

Y así fue, ya que tras consumir una dieta alta en grasas durante ocho semanas, estos ratones modificados genéticamente no solo desarrollaron menos células de grasa que los normales, sino que también mostraron una mayor producción de células óseas. Para determinar si este mismo objetivo se podía lograr con la administración de un fármaco a ratones no alterados genéticamente, los científicos alimentaron a un grupo de estos animales con una dieta rica en grasas, inyectándoles diariamente TNP –un inhibidor de IP6K1–, o placebo.

Los ratones a los que se había inyectado TNP tenían menos células grasas y más células óseas y masa ósea en general pese a haber tomado una dieta rica en grasas

Al finalizar el ensayo, y tras analizar los huesos y la médula ósea de los ratones, comprobaron que aquellos a los que se había inyectado TNP tenían menos células grasas y más células óseas y masa ósea en general, lo que sugiere que inhibir IP6K1 podría haber protegido a los roedores de los perjuicios de tomar una alimentación rica en grasas.

Ahora, los investigadores necesitan descubrir cómo limitar los efectos de TNP únicamente a las células madre mesenquimales, para evitar que el compuesto pueda bloquear otras enzimas junto a la IP6K1, que es su objetivo terapéutico, y que podría beneficiar a pacientes con diabetes y obesidad, según Boregowda, que añade que tienen intención de probar su hallazgo en otras muchas enfermedades y dolencias asociadas a los huesos.

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'Fuente: 'Organización Mundial de la Salud (OMS)''