Tratamiento de la obesidad: nuevos fármacos y consejos para combatirla

Por: Esther Martín
Estudiante de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Actualizado: 7 de octubre de 2025
El éxito del tratamiento de la obesidad con el objetivo de alcanzar un peso saludable, depende del interés y entusiasmo del equipo que lo trata y de la cooperación motivada del paciente obeso. La relación médico-paciente es en esta enfermedad más importante que en otras, ya que puede actuar de factor limitante. En algunos casos será necesario implicar a diversos especialistas, desde un endocrino o un dietista, a un psicólogo que pueda ayudar a orientar el comportamiento hacia la comida y hacer cambios en tus hábitos en relación a la alimentación y la actividad física.
El tratamiento médico de la obesidad se basa en la aplicación combinada de las siguientes medidas:
Reducción de la ingestión de calorías
Si la persona se alimenta en exceso es preciso reducir el aporte calórico en sus comidas y bebidas para convertir el balance energético de positivo a negativo. Existen múltiples tipos de dietas para adelgazar que han demostrado su eficacia, pero siempre es necesario consultar con un endocrino para obtener una dieta personalizada y huir de las dieta milagro y los temidos efectos rebote. Deja a un lado los alimentos procesados, las grasas, los dulces, las bebidas azucaradas… y apuesta por alimentos saludables (frutas, verduras, cereales integrales, pescado…).
Aumento del gasto energético
En los pacientes que, además de tener un excesivo aporte calórico, tienen una forma de vida esencialmente sedentaria, debe asociarse la práctica de ejercicio físico, que habrá de ser constante y progresivo. Para ello, empieza por realizar al menos 150 minutos de actividad física moderada a la semana (60 minutos diarios si eres una persona joven), especialmente ejercicio aeróbico, que puedes ir incrementando gradualmente hasta los 300 minutos semanales. Complétalo con actividades cotidianas que realices andando o en bicicleta (como ir a la compra o al trabajo), o hacer las tareas domésticas (conoce cuáles te ayudan a quemar más calorías).

Empleo de fármacos anti obesidad
Se han empleado diversos tipos de fármacos en el tratamiento de la obesidad. Orlistat inhibe parcialmente la acción de la lipasa pancreática. Sibutramina, a su vez, inhibe la recaptación de serotonina y noradrenalina, incrementando el gasto calórico. Ambos fármacos consiguen el objetivo de facilitar una pérdida moderada de peso, empleados simultáneamente con dietas moderadamente hipocalóricas. Siempre debe ser tu médico el que te prescriba un fármaco de este tipo, y solo si es necesario. Bajo ningún concepto puede recomendarse el empleo de píldoras adelgazantes que producen graves complicaciones endocrinológicas, cardiovasculares, electrolíticas y neuropsiquiátricas.
Por otro lado, la carrera por los nuevos fármacos para combatir a obesidad es imparable de unos años a esta parte y no paran de sucederse novedades positivas en este sentido. Es el caso de la semaglutida (Ozempic o Wegovy) y la tirzepatida (Zepbound o Mounjaro), que forman parte de una nueva generación de fármacos que inicialmente se destinaron al tratamiento de la diabetes tipo 2 y que también ayudan a adelgazar. Estos medicamentos pueden reducir los niveles de azúcar en sangre y mejorar la sensibilidad a la insulina, y además ayudan a controlar o reducir el peso (más del 10 %) porque interactúan con zonas del cerebro que activan la sensación de saciedad.
Aunque su aprobación para el tratamiento de la obesidad ha sido relativamente reciente, la base de evidencia tanto para la semaglutida (un agonista del receptor del péptido similar al glucagón-1 [GLP-1]) como para la tirzepatida (un agonista dual del receptor de polipéptido inhibidor gástrico [GIP] y GLP-1) se ha ido acumulando rápidamente. De ahí que un nuevo marco para el tratamiento farmacológico de la obesidad y sus complicaciones, elaborado por la Asociación Europea para el Estudio de la Obesidad (EASO), publicado en la revista Nature Medicine, estima que la semaglutida o la tirzepatida deberían ser el tratamiento de primera línea para las personas que viven con obesidad y la mayoría de sus complicaciones
Psicoterapia reglada
Los resultados se obtienen mediante el empleo de técnicas de modificación de conducta, perfectamente estandarizadas, siendo los resultados más satisfactorios en aquellos pacientes menos influenciables y dependientes de sucesos exteriores a ellos en el condicionamiento de su comportamiento alimenticio. Identificar las situaciones o factores que te llevan a comer más o peor es el primer paso para cambiarlas.
Medidas de tratamiento quirúrgico
Las posibilidades abarcan varios enfoques fisiopatológicos diferentes. Se puede actuar en la desconexión del eje hipotálamo-digestivo, por ejemplo mediante el bloqueo del nervio vago, consiguiéndose disminuciones significativas del apetito. También pueden utilizarse técnicas endoscópicas dirigidas a conseguir la disminución del volumen gástrico, por ejemplo con la inserción de un pequeño globo de agua en el estómago.
Otra opción pasa por la cirugía bariátrica, solo recomendable en los casos más extremos (obesidad mórbida), ya que puede incurrir en diversos riesgos, como es el caso del bypass gástrico, que puede aplicarse dentro de las técnicas derivativas, la colocación de una banda gástrica, o de una manga gástrica.

Consejos para prevenir el sobrepeso y la obesidad
Creado: 2 de agosto de 2010













