Hallan variantes genéticas raras que sextuplican el riesgo de obesidad

Identifican variantes raras en los genes BSN y APBA1 que pueden aumentar hasta seis veces el riesgo de obesidad en adultos y contribuir a otras enfermedades metabólicas, un hallazgo que ayudará a comprender las causas biológicas del sobrepeso.
Hombre triste y obeso sentado en la cama y mirando por la ventana

05/04/2024

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó recientemente de que una de cada ocho personas padece obesidad, que se ha convertido en un problema de salud pública en todo el mundo, especialmente si tenemos en cuenta que cada vez hay más niños y jóvenes afectados y que el sobrepeso se relaciona con otras enfermedades como la diabetes, las patologías cardiovasculares o diversos tipos de cáncer.

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Aunque el exceso de peso se asocia directamente a una ingesta de calorías superior a la energía consumida y una dieta inadecuada y la falta de actividad física son sus principales causas, hay otros factores implicados que contribuyen a que unas personas tengan mayor propensión a ser obesas. Ahora, investigadores de la Universidad de Cambridge han descubierto variantes genéticas en dos genes que representan algunos de los mayores impactos conocidos en el riesgo de obesidad hasta la fecha.

El equipo de la Unidad de Epidemiología del Consejo de Investigación Médica (MRC, por sus siglas en inglés) y la Unidad de Enfermedades Metabólicas del MRC en el Instituto de Ciencia Metabólica, ambos ubicados en la Universidad de Cambridge, ha descubierto variantes raras en los genes BSN y APBA1, que son algunos de los primeros genes relacionados con la obesidad identificados en los que no se observa un mayor riesgo de obesidad hasta la edad adulta.

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Los científicos analizaron datos del Biobanco del Reino Unido y otras fuentes realizando secuenciaciones completas del exoma de índice de masa corporal (IMC) en 587.027 individuos. Descubrieron que las variantes genéticas en el gen BSN –conocido también como Bassoon– pueden incrementar el riesgo de obesidad hasta seis veces, además de estar asociadas con un riesgo elevado de enfermedad del hígado graso no alcohólico y diabetes tipo 2. Encontraron, además, que las variantes del gen Bassoon afectan a 1 de cada 6.500 adultos, lo que podría implicar a unas 10,000 personas en el Reino Unido.

Un nuevo mecanismo biológico que regula el control del apetito

Las razones genéticas por las cuales algunas personas son más propensas a ganar peso aún no se comprenden completamente. Investigaciones previas han identificado varias variantes genéticas asociadas a la obesidad que confieren grandes efectos desde la infancia, actuando a través de la vía leptina-melanocortina en el cerebro, la cual desempeña un papel clave en la regulación del apetito.

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No obstante, aunque tanto BSN como APBA1 codifican proteínas encontradas en el cerebro, actualmente no se sabe que estén involucradas en la vía leptina-melanocortina. Además, a diferencia de los genes de obesidad previamente identificados, las variantes en BSN y APBA1 no se asocian con la obesidad infantil.

Variantes genéticas en el gen BSN pueden incrementar el riesgo de obesidad hasta seis veces, además de estar asociadas con un riesgo elevado de enfermedad del hígado graso no alcohólico y diabetes tipo 2

Esto ha llevado a los investigadores a creer que podrían haber descubierto un nuevo mecanismo biológico para la obesidad, diferente a los ya conocidos para las variantes genéticas de obesidad identificadas previamente. Basándose en investigaciones publicadas y estudios de laboratorio que reportan en este artículo, que indican que BSN y APBA1 desempeñan un papel en la transmisión de señales entre las células cerebrales, los investigadores sugieren que la neurodegeneración relacionada con la edad podría estar afectando el control del apetito.

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El profesor John Perry, autor del estudio e investigador del MRC en la Universidad de Cambridge, comentó: “Estos hallazgos representan otro ejemplo del poder de los estudios genéticos en poblaciones humanas a gran escala para profundizar nuestro entendimiento de la base biológica de las enfermedades. Las variantes genéticas que identificamos en BSN confieren algunos de los mayores efectos sobre la obesidad, la diabetes tipo 2 y la enfermedad del hígado graso observados hasta la fecha y destacan un nuevo mecanismo biológico que regula el control del apetito”.

La disponibilidad de bases de datos a gran escala, como el Biobanco del Reino Unido, ha permitido a los investigadores buscar variantes genéticas raras que podrían ser responsables de condiciones como la obesidad. Para este estudio, los investigadores colaboraron estrechamente con AstraZeneca para replicar sus hallazgos en cohortes existentes, utilizando datos genéticos de individuos de Pakistán y México. Esto es importante, ya que permite aplicar sus descubrimientos más allá de los individuos de ascendencia europea.

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Si los investigadores pueden comprender mejor la biología neural de la obesidad, esto podría presentar más objetivos potenciales para el desarrollo de medicamentos para tratar la obesidad en el futuro. “Estudios rigurosos a gran escala como este están acelerando el ritmo al cual descubrimos nuevos conocimientos sobre la biología de las enfermedades humanas. Al colaborar entre la academia y la industria, aprovechando conjuntos de datos globales para la validación y adoptando un enfoque genómico más amplio en la medicina, continuaremos mejorando nuestro entendimiento de las enfermedades, en beneficio de los pacientes”, ha declarado el Dr. Slavé Petrovski, vicepresidente del Centro de Investigación Genómica en AstraZeneca.

“Hemos identificado dos genes con variantes que tienen el impacto más profundo en el riesgo de obesidad a nivel poblacional que jamás hayamos visto. Pero quizás más importante aún, la variación en Bassoon está vinculada a la obesidad de inicio en adultos y no en la infancia. Por lo tanto, estos hallazgos nos ofrecen una nueva perspectiva sobre la relación entre la genética, el neurodesarrollo y la obesidad”, concluye el profesor Giles Yeo, autor del estudio y miembro de la Unidad de Enfermedades Metabólicas del MRC.

Actualizado: 5 de abril de 2024

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