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Salud al día
Varices
Además de resultar antiestéticas, las varices pueden ocasionar diversos síntomas y dar lugar a complicaciones. Lo mejor, sobre todo si tienes factores de riesgo, es tomar medidas para prevenir su aparición.
Escrito por Dr. Julio César Montenegro Serrano, Especialista en Medicina del Trabajo

Tratamiento de las varices

Las varices son una enfermedad degenerativa y progresiva que, generalmente, no es grave, pero resultan antiestéticas y pueden causar molestias. En muchos casos, el tratamiento de las varices será paliativo, es decir, servirá para aliviar la sintomatología y evitar o retrasar su progresión. En otros, pueden curarse definitivamente.

Debe plantearse el tratamiento en el caso de las varices desarrolladas, las que han producido alteraciones en la piel o grasa subcutánea, y aquellas en las que se quieren evitar futuras complicaciones (riesgo de tromboflebitis, úlceras o hemorragias). Por motivos puramente estéticos pueden tratarse las varículas o las arañas vasculares.

En este apartado se relacionan brevemente los diversos tratamientos de las varices disponibles. No obstante, es importante resaltar que, antes de iniciar cualquier terapia, es preciso consultar con un profesional cualificado, que aconsejará sobre las técnicas más adecuadas en cada caso, y las ventajas e inconvenientes de las mismas, así como sus posibles contraindicaciones o complicaciones.

Medidas físico-higiénicas

Consisten en la corrección de los factores que dan lugar a la aparición de varices y que se describen en el siguiente apartado de prevención. No curan las varices, pero mejoran los síntomas y evitan el desarrollo de complicaciones. Se debe controlar el sobrepeso y realizar ejercicios que favorezcan el retorno venoso mediante el desarrollo de la musculatura de las piernas. Es importante la higiene cuidadosa y la hidratación de la piel de las piernas. En la mayoría de los casos es recomendable el uso de medias elásticas de compresión.

Fármacos para las varices

Existen numerosos medicamentos que actúan aumentando el tono de la pared venosa, o mejorando la reabsorción del exudado, y otros que ayudan a aliviar los síntomas o tratar las complicaciones. Son fundamentalmente útiles, como medidas complementarias al resto de tratamientos.

Entre los medicamentos que más se utilizan en el tratamiento de las varices destacan:

Para aumentar el tono venoso

Cuando la vena está afectada por varices, su pared se dilata y debilita. Hay medicamentos que vuelven a dar firmeza a la pared alterada y reducen la extravasación de plasma, proteínas o agua en el tejido que rodea a los vasos, impiden la formación de edemas y reducen los ya existentes, como:

Anticoagulantes de uso tópico

Impiden la formación de trombos, facilitando la circulación y limitando o eliminando los acúmulos de glóbulos rojos en los tejidos.

Para el tratamiento de las complicaciones es necesario administrar también otros medicamentos, entre los que se pueden citar:

  • Analgésicos. Para aliviar el dolor.
  • Antibióticos. Se aplican cuando hay alguna infección, y a veces como refuerzo en el tratamiento de las úlceras.
  • Anticoagulantes. Además de los usados localmente, si hay riesgo de trombos a veces es necesario usarlos a nivel general.
  • Antiinflamatorios. Para reducir la inflamación, ya sea debida al edema o a otras complicaciones.
  • Cicatrizantes. Principalmente para el tratamiento de las úlceras varicosas.
  • Corticoides. Están indicados cuando hay alteraciones en la piel o eccemas.
  • Diuréticos. Se utilizan para eliminar líquidos y disminuir la hinchazón de las piernas y los edemas, aunque no siempre de la forma aconsejable.

Hay otros muchos medicamentos que pueden utilizarse (siempre bajo prescripción médica), en determinados casos, en el tratamiento de las varices y dependiendo de la existencia, o no, de otros procesos patológicos que coincidan en un mismo paciente.

Cirugía para tratar las varices

Método tradicional o stipping

Consiste en eliminar las venas afectadas seccionándolas entre dos ligaduras realizadas en sus extremos y extirpándolas por tracción. Sus ramas colaterales se extraen mediante microincisiones. Este tratamiento plantea varios problemas, pues, por una parte, requiere anestesia general y se necesita una convalecencia más larga y, por otra, los resultados estéticos no son muy buenos, ocasionan hematomas y dolores y, además, con el tiempo, pueden volver a aparecer varices afectando a otras venas.

Además, al eliminar, generalmente, la vena safena, se impide la posibilidad de utilizar posteriormente esta para realizar otras intervenciones como un bypass. Es posible, a veces, al extraer la vena, que se lesione el nervio safeno, que discurre cerca de ella, produciendo parestesias.

Microcirugía

Es una técnica más moderna en la que se eliminan únicamente los trayectos afectados, mediante incisiones mínimas.

Esta técnica tiene varias ventajas sobre la cirugía tradicional, pues se realiza con anestesia local y no precisa estancia hospitalaria, la recuperación es, por lo tanto, casi inmediata, el resultado estético es mejor, y al suprimir solo los trayectos afectados, se conserva la posibilidad de utilizar los tramos sanos para un posible by pass.

Escleroterapia

Consiste en producir la irritación de las paredes interiores de la vena (endotelio), de manera que esta se cierre por sí misma, quedando esclerosada, es decir, como un cordón cicatrizado sin sangre en su interior y, por tanto, prácticamente invisible.

Su mayor problema es la posibilidad de que, si la esclerosis no es total, la vena pasado el tiempo pueda volver a abrirse y dejar fluir la sangre, aunque el avance de las técnicas está reduciendo de forma muy importante esta posibilidad. También es preciso tener en cuenta que no todas las varices pueden tratarse con estas técnicas.

La esclerosis se puede conseguir fundamentalmente de dos formas:

  • Esclerosis química: se introducen en las venas sustancias químicas que producen la esclerosis de las mismas. Pueden utilizarse varios tipos de sustancias:
  • Líquidos: se introduce una sustancia líquida que irrita la pared de la vena y hace que esta se esclerose.
  • Espumas: suelen utilizarse los mismos productos que en el caso anterior pero en forma de espuma, lo que hace que aumente la superficie de contacto y, por tanto, la irritación del endotelio, y haya que utilizar menos cantidad. Además, al tener mayor contacto, la esclerosis será más completa.
  • Crioesclerosis: se enfría a muchos grados bajo cero la sustancia esclerosante, y esto aumenta su capacidad de irritación del endotelio. Aunque este método debería considerarse como un método mixto, pues es a la vez químico (por la sustancia que se inyecta) y físico (por el frío).
  • Esclerosis física: se produce la esclerosis de la vena utilizando métodos físicos como la luz (fotoesclerosis o láserterapia) o las ondas de radio (radiofrecuencia) que, al actuar sobre el endotelio, literalmente lo queman, haciendo que las venas prácticamente desaparezcan. Fundamentalmente se diferencian dos tipos:

Láser o fotoesclerosis

El láser es un rayo de luz de un solo color (monocroma) que es captada específicamente por un color. Las células que tienen ese color, absorben la energía luminosa, se calientan, y terminan por destruirse por este calentamiento, sin que esta destrucción afecte a los tejidos circundantes. En los tratamientos con láser de las varices lo que se calientan son los glóbulos rojos y, al transmitir ese calor al endotelio, hacen que este se esclerose.

Se pueden diferenciar varias formas de aplicación del láser:

  • Láser superficial: se aplica desde el exterior, a través de la piel. Se utiliza principalmente para tratar las varículas y arañas vasculares y pequeñas venas superficiales. Está contraindicado en aquellas personas con la piel oscura, en tratamiento con anticoagulantes, y en aquellas con tendencia a cicatrización aumentada.
  • Endoláser o láser interno: se introduce en la vena una delgada fibra óptica que durante su recorrido va cerrando la vena afectada. No permite su utilización en venas excesivamente tortuosas y algunos otros casos.
  • Terapia fotodinámica: es una técnica en la que se combina el láser externo con la esclerosis química, aplicando como sustancia esclerosante un producto que aumenta considerablemente la eficacia del láser, lo que permite aplicarla en venas grandes y tortuosas sin producir daños en la piel.

Radiofrecuencia

Se utilizan ondas de radio que mediante la introducción en la vena de un catéter con dos polos, que son los que transmiten la energía térmica a la pared del endotelio, producen el cierre de la vena. No se puede utilizar en venas muy tortuosas.

Actualizado: 25 de Agosto de 2017

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