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Salud al día
Apnea del sueño
Muchas personas padecen apnea del sueño sin saberlo, y es que los afectados no pueden comprobar el síntoma más común, el ronquido; pero hay otros signos que pueden hacer sospechar la presencia del trastorno.
Escrito por María Alba Jiménez, Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares y residente de pediatría en el hospital La Paz de Madrid
Revisado por Dr. Pablo Rivas, Especialista en medicina interna

Tratamiento de la apnea del sueño

La apnea del sueño no suele resolverse por sí sola, pero sí que puede tratarse. Existen diferentes opciones terapéuticas, que deben ser seleccionadas según la gravedad del cuadro. De esta forma, en algunas ocasiones pueden indicarse simplemente medidas de autocuidado, como perder peso o dormir en determinadas posturas. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con apnea del sueño moderada o grave, necesitarán el empleo de una mascarilla nasal de presión positiva continua en las vías respiratorias. En algunas ocasiones es necesaria la cirugía.

Medidas higiénico-dietéticas

Cuando la apnea es leve pueden ser efectivas medidas de autocuidado como son:

  • Perder el exceso de peso. Es muy importante este punto en el tratamiento de la apnea del sueño. Pequeñas reducciones del peso van a aportar mejorías significativas en la apnea del sueño, ya que al adelgazar se produce un aumento del calibre de la vía respiratoria.
  • Dormir de lado o boca abajo. La postura del paciente a la hora de dormir es determinante en la aparición de las apneas. El decúbito supino (boca arriba) provoca que la lengua y el paladar blando descansen sobre la faringe y obstruyan las vías respiratorias. Para ayudar a que la persona no duerma en esta postura, se puede colocar una pelota de tenis en la espalda del paciente para que le resulte incómodo cada vez que adopte dicha posición.
  • Evitar el alcohol y los fármacos con efecto sedante. Al consumir sustancias que provocan una relajación en los músculos de la faringe, se favorece la obstrucción de la vía aérea.
  • Mejorar la respiración nasal. Intentar respirar por la nariz y no por la boca.

CPAP (presión positiva continua nasal)

Cuando la apnea es grave, o si los anteriores procedimientos fallan, el tratamiento de elección es la CPAP.

La mascarilla nasal CPAP se encuentra conectada a un dispositivo que insufla aire hacia la misma con una presión suficiente para conservar abiertos los conductos aéreos superiores y evitar el colapso respiratorio y los ronquidos. Este tratamiento es muy eficaz, y es capaz de eliminar los ronquidos, mejorar la calidad del sueño, evitar la somnolencia diurna y disminuir la tensión arterial.

El único inconveniente de este tipo de tratamiento es que no hace desaparecer el problema de base: si se deja de emplear, aparecerán de nuevo los síntomas. Por otro lado, hay algunas personas que abandonan la CPAP por considerarla molesta y no acostumbrarse a ella.

Otros dispositivos

Se pueden utilizar dispositivos intraorales, que aumentan el diámetro de la vía aérea superior al provocar un desplazamiento de la mandíbula o la lengua hacia delante. Estos dispositivos también se emplean por la noche y pueden disminuir los ronquidos y la aparición de apneas obstructivas.

Cirugía

En los casos que no responden al uso de CPAP, o en aquellos pacientes que no lo toleran, se puede recurrir a la cirugía para asegurar una vía respiratoria abierta.

Entre los diferentes tipos de cirugía, el más utilizado es la uvulopalatofaringoplastia (UPPP, en sus siglas en inglés). Esta intervención consiste en extirpar parte del tejido de la zona posterior de la cavidad oral, de la parte superior de la garganta, y frecuentemente las amígdalas y las adenoides. Esta cirugía puede disminuir los ronquidos, pero su eficacia solo llega al 50% de los casos.

Otro tipo de intervención es la uvuloplastia por láser (LAUP), que extirpa la parte posterior de la garganta mediante el empleo del láser. Este método ha resultado eficaz en la disminución de los ronquidos, pero ha tenido un éxito mínimo en la resolución de las apneas, por lo que actualmente no se suele recomendar.

La traqueotomía es la última opción en el tratamiento del síndrome de la apnea obstructiva del sueño (SAOS); se utiliza cuando han fracasado todos los procedimientos anteriores. Consiste en la abertura de la tráquea hacia el exterior a través de la piel. Es un método muy agresivo que raramente se usa.

Actualizado: 12 de Agosto de 2016

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Escrito por:

María Alba Jiménez

Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares y residente de pediatría en el hospital La Paz de Madrid
María Alba Jiménez

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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