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Entrevistas de Mente y emociones
Marian Benito

Marian Benito

Coach personal y autora de ‘Cómo triunfar en la cama’
“No hay que tomarse el sexo como una obligación periódica, no es necesario pactar un número de veces, ni plantearse cuánto es lo normal; lo normal es sentirse satisfecho”

Periodista, y asesora de comunicación y desarrollo personal, Marian Benito te da los consejos para triunfar en la cama.

El sexo ha dejado de ser un tema tabú, y ahora se habla con más naturalidad de lo que sucede entre las sábanas. Marian Benito, coach, periodista, y asesora de comunicación y desarrollo personal, ha decidido aportar su granito de arena con el libro Cómo triunfar en la cama (La esfera de los libros, 2016) en el que, basándose en sus amplios conocimientos en neuropsicología e inteligencia emocional, ha desarrollado una serie de consejos para seducir y ser seducido, amar y ser amado y, en general, disfrutar de los máximos niveles de placer, tanto en solitario, como bien acompañado. Por si te has quedado con ganas de saber más, hemos charlado con la autora, que nos ha contado algunos trucos que podemos poner en práctica desde este mismo momento para que nuestra vida sexual se convierta, si no lo es ya, en todo un éxito.

Cómo triunfar en la cama

Describes la seducción como un arte. ¿Cuál es la clave para impresionar al otro en un primer encuentro?

Aunque no hay un guión escrito, es importante que cada ser humano sepa que disfruta de una capacidad de atracción y de gustar, que es exclusiva y puede llegar a ser muy poderosa. Lo que sucede es que hay que ser consciente de que se tiene ese potencial, y saber que no se trata de un privilegio de unos pocos que posean un carisma especial, o un determinado físico. Si sabemos eso, ya tendremos las primeras herramientas para seducir, que son la seguridad y el entusiasmo por atraer. La seducción empieza por ese camino, con esa dosis de autoestima, de amor propio; si no irradiamos esa seguridad, difícilmente vamos a conseguir encantar o impresionar a otra persona. En segundo lugar, debemos prestar una atención individualizada y exquisita, tratando de potenciar ese rasgo que destaca en nosotros, que puede ser una imagen, pero no siempre es un rasgo físico, porque a veces resulta más cautivadora la imagen y la seguridad que estamos proyectando.

También es importante actuar con sutileza, y comprobar que las señales que emitimos sean devueltas por la otra persona, ya que hay que tener cuidado de que ese deseo de encantar al otro no nos vuelva insistentes, inoportunos, o pesados. Es bueno elaborar un juego de seducción personal y afectivo, teniendo en cuenta que cada uno tenemos unas características que nos permiten impresionar a otro, siempre adaptándolos a esa persona. En definitiva, es un arte fascinante que deberíamos dominar.

La fase de la seducción, ¿tiene más de física, o de química?

“Las hormonas desempeñan un papel muy importante, y al principio de la fase de la seducción hacen que, según el momento, estemos más o menos receptivos”

Igual que otra fase del enamoramiento, o del encuentro sexual, es un cóctel compuesto tanto por factores físicos, como químicos. Las hormonas siempre están presentes y desempeñan un papel muy importante, y al principio de la fase de la seducción hacen que, según el momento, estemos más o menos receptivos; al igual que es física la atracción hacia una persona cuando surge de una mirada, de una forma de andar, o de cualquier otro gesto. Pero inmediatamente interviene el cerebro, que en un tiempo muy reducido ha recopilado la suficiente información para saber si debemos dar o no el siguiente paso, activando unas u otras sustancias. Luego están también las reacciones fisiológicas de nuestro cuerpo y los cambios neuroquímicos que se están produciendo en el cerebro. Todo lo anterior es la parte de la química. En la física encontramos la euforia, la ansiedad, el divertimento o, también, el desencanto. Son emociones físicas, pero cada una de ellas siempre va ligada a su propia química cerebral.

¿Crees que es necesario que exista una atracción física para enamorarse?

La conquista siempre es un juego psicológico; la atracción física es muy potente, pero esa atracción no siempre tiene que ver con tener un cuerpo de escándalo, o unos ojos increíblemente verdes. Estos son cánones, imperativos sociales, culturales, a veces evolutivos, como las caderas anchas, o un rostro duro en el caso de los hombres. Feo o guapo, lo que importa es el espíritu y la actitud que tiene una persona, eso es lo que realmente cautiva y lo que va a hacer que el otro pierda el control. Cuando se dice aquello de “me gusta como es, pero no me atrae”, lo que ocurre es que falta la chispa sexual, y esto no se debe a la fealdad de un rasgo físico. Por ejemplo, los fofisanos que se pusieron de moda hace unos meses destacaban por el encanto que derrochaban, y lo que verdaderamente muestran al mundo es seguridad y naturalidad, que provocan atracción. Como bien digo en el libro, no hay que ser hipócritas, al guapo se le adora, al menos al principio. Después pueden venir otras cosas, pero en ese momento inicial se le admira, aunque luego comience a hablar y no guste. Sin embargo, el feo, para que guste, debe tener una personalidad arrolladora que no necesitan las personas atractivas.

Tensión sexual no resuelta y el poder de la mente

En tu libro dices que una investigación de la ‘Universidad Stony Brook’ de Nueva York asegura que es posible mantener la pasión más de 20 años siempre que haya tensión sexual. ¿Cómo se puede mantener esta tensión durante tanto tiempo?

La tensión sexual permanece siempre que no haya sido resuelta. La espera, la incertidumbre, la distancia…, provocan no saber si somos correspondidos por esa otra persona que nos gusta, y esto constituye un generador de deseo que es muy duradero, e incluso eterno. Son muchas las ocasiones en las que el deseo despierta muy fuerte y es ajeno a leyes, circunstancias, u otras pautas, pero hay que saber gestionarlo. Por suerte, el cerebro casi siempre es capaz de poner un poco de orden a ese caos que surge. Cuanto más difícil parece una relación, más nos gusta; esa nota de misterio e incertidumbre es muy seductora, tanto para hombres como para mujeres.

Pero con el paso de los años el sexo puede resultar algo monótono. ¿Es posible evitar la rutina sexual en una larga relación de pareja?

“El sexo kinky es el sexo divertido que se olvida de los bloqueos habituales que nos generan, por ejemplo, nuestro físico, nuestro estado de ánimo, o las circunstancias personales”

Una de las recomendaciones que doy es el sexo kinky, que es el sexo divertido que se olvida de los bloqueos habituales que nos generan, por ejemplo, nuestro físico, nuestro estado de ánimo, o las circunstancias personales. El sexo kinky se olvida de todo, y solo requiere complicidad, ganas de jugar, y de acercarnos a nuestra pareja. El cómo, o el fin, surgen espontáneamente, y no tiene por qué ser un encuentro sexual completo en toda regla, sino que el simple coqueteo entre dos es suficiente para avivar la chispa. Otro factor muy inspirador es el erotismo en el cine, y digo erotismo, y no pornografía, porque hay muchos estudios científicos que han confirmado que la pornografía nos está creando patrones irreales, necesidades absurdas y ajenas a nosotros. Sin embargo, el erotismo juega con el deseo, con las pasiones, con la imaginación… Hay muchas escenas eróticas de cine, o que nacen en nuestra propia mente, que crean ese juego entre el espectador y los personajes, y las fantasías sexuales pueden convertirse en un juego entre los miembros de la pareja que resulta muy sugerente.

Hablando de fantasías sexuales, en el libro explicas que es posible un tipo de sexo en el que únicamente interviene el pensamiento, sin necesidad de ningún contacto físico. ¿En qué consiste el neurosexo?

Los neurólogos dicen que el neurosexo es un entrenamiento muy bueno para la mente, más efectivo que hacer crucigramas o sudokus, porque en este ejercicio intervienen numerosas áreas del cerebro

Es un privilegio de unos pocos, porque necesita un nivel de concentración elevadísimo; no es fácil. El neurosexo procede de los genitales, pero no hay caricias, no hay unas manos que ayuden a experimentar un orgasmo, sino que entra en juego la mente y todos sus recursos, que no son pocos. Puesto que el orgasmo convencional tiene su origen en el cerebro, la cuestión es estimular las terminaciones nerviosas que intervienen en ese mismo proceso. Las claves para manejar esta práctica serían, en primer lugar, relajarse y concederse el permiso para disfrutar, luego visualizar una escena erótica, o una fantasía sexual, y concentrar todo el pensamiento en ella. A medida que la mente se va concentrando en esa imagen se debe controlar la respiración, conectando siempre cuerpo y mente con el pensamiento. El desenlace va a ser idéntico a un orgasmo genital, la explosión de placer, los espasmos genitales, el aumento de la presión sanguínea, la aceleración del corazón, eyaculación en el caso de los hombres, y lubricación femenina en el caso de las mujeres. Sin embargo, el varón lo tiene más complicado, y no le resulta nada fácil controlar esta técnica. Los neurólogos dicen que el neurosexo es un entrenamiento muy bueno para la mente, más efectivo que hacer crucigramas o sudokus, porque en este ejercicio intervienen numerosas áreas del cerebro.

Afrodisíacos y sorpresas para mejorar tu vida sexual

Dices que los alimentos cumplen un papel fundamental en el deseo. ¿Cuáles son los mejores para encender la pasión de cada sexo?

“Está probado científicamente que una copa de vino tinto estimula el deseo femenino y la lubricación, y el chocolate, siempre que tenga una alta concentración en cacao puro, libera endorfinas y serotonina, dos estimulantes naturales muy potentes”

Siempre se habla de cuánto hay de verdad y de mito en el poder afrodisíaco de los alimentos. Sí que es verdad que hay algunos que, al igual que en la vida normal, en el sexo son decisivos. Una alimentación sana siempre prepara al cuerpo para la vida sexual, pero además existen alimentos específicos. En el caso de las mujeres, está probado científicamente que una copa de vino tinto estimula el deseo femenino y la lubricación, y el chocolate, siempre que tenga una alta concentración en cacao puro, libera endorfinas y serotonina, que son dos estimulantes naturales muy potentes. En los hombres hay que destacar las ostras por su elevado contenido en cinc, que es un gran precursor de la testosterona, y también la nuez moscada, que estimula el sistema nervioso y la circulación de la sangre, el aguacate, que tiene grandes dosis de vitaminas que en este caso facilitan la liberación de testosterona y progesterona. En general, cualquier alimento vasodilatador, como el marisco, que ayuda a mantener las erecciones del hombre. Otros alimentos que se considera que favorecen las relaciones sexuales son la miel y las fresas, más que por las propiedades que se les asocian por el resultado de nuestra pericia al hacer que ese plato que estamos preparando o tomando sea sugerente. En estos casos intervienen la psicología y la evidencia científica.

¿Qué podemos hacer si tenemos una magnífica relación de pareja, pero en la cama no existe lo que denominas ‘acoplamiento sexual’?

Es importante que sea recíproco, que exista una buena comunicación para expresar si a uno de los dos en ese momento le apetece o no practicar sexo, y poder hablar claramente sobre qué es lo que puede estar deteriorando la vida sexual en la pareja. La falta de acoplamiento no se produce por una razón anatómica como podría indicar su nombre. Nuestros cuerpos están diseñados para que se ajusten durante el coito de manera perfecta, salvo excepciones como hombres con micropene -algo muy poco frecuente-, o por el contrario hombres que tienen el miembro demasiado grande, o también disfunciones femeninas. Pero estos casos son muy raros y lo normal es que el ajuste sea natural, excepto si no hay coincidencia entre los deseos, y para poder conseguirlo la iniciativa deberían tomarla ambos, indistintamente, y no ser siempre el mismo el que decide o propone. Si una persona presenta un bajo deseo sexual, tendrá que hacer el esfuerzo por enriquecer su vida erótica si quiere disfrutar de una relación de pareja saludable. Puede ayudarse con imágenes, con una lencería sugerente, propiciando encuentros románticos y, lo más importante, no hay que tomarse el sexo como una obligación periódica, no es necesario pactar un número de veces, ni plantearse cuánto es lo normal; lo normal es sentirse satisfecho, y no tener que cumplir un calendario ni expectativas que proceden de estudios, encuestas, o de lo que nos dicen los demás.

También tenemos que examinar qué prácticas o rituales pueden mejorar nuestra vida en pareja, y saber siempre expresar nuestras apetencias y negativas de una manera asertiva y proponiendo algo diferente. Si a nuestra pareja le apetece algo, y a nosotros no, hay que intentar no decir un no rotundo, o un rechazo, que le pueda herir, y suavizar la situación proponiendo otra cosa diferente. Es fundamental aprender a exteriorizar nuestra vida sexual, y también sensual, como algo normal.

¿Cómo podemos sorprender a la pareja para mejorar nuestra vida sexual?

Como preliminares lo mejor es sentirse bello, relajarse, y disponerse a disfrutar de un momento que será único. Para eso podemos crear una atmósfera muy sugerente, con una luz tenue, una bañera llena de espuma, incienso, velas naturales y unas gotas de azahar, para relajar las tensiones. También erotizar nuestro cuerpo con una lencería bonita, y me refiero tanto al hombre como a la mujer, porque esto deberíamos cuidarlo todos. La noche puede comenzar con un baño juntos con caricias y masajes, y sobre todo, detenerse en los besos, las caricias, los aromas, las palabras…, en los cinco sentidos de los que hablo en el libro, explotándolos todo lo posible y, en último lugar, los genitales, pero sin apresurarse. Es importante que la habitación esté limpia, ordenada, que la temperatura sea agradable y, por supuesto, con los móviles apagados. Otra recomendación, tanto si es una noche, como una tarde, es no hacer una comida o una cena muy pesadas, y no ingerir grandes cantidades de alcohol, u otros hábitos poco saludables, que pueden echar a perder la mejor velada prevista.

También podríamos poner en práctica el bondage, muy de moda por libros como ‘50 sombras de Grey’. ¿Cuáles son las pautas para llevar a cabo estas prácticas de manera segura y consensuada?

“Durante la práctica del bondage la soga no debe rodear el cuello, todos los nudos deben ser ligeros, hay que tener unas tijeras a mano, y los movimientos deben ser controlados para no poner en peligro a la persona que está atada”

Esta práctica ya se dio a conocer en películas de los años 50 con las pin-up, que daban rienda suelta al fetichismo, a la sumisión, y jugaban con esa inocencia y perversión. El misterio se había conservado hasta ahora, que ha llegado 50 sombras de Grey y lo ha roto. Esta mercadotecnia ha provocado que esta práctica parezca ineludible en nuestra vida sexual, cuando no debería ser así; cada uno decide si la incluye o no en sus juegos. Sin embargo, es muy importante que se establezcan unas reglas, y la primera es que debe haber confianza con quien lo practiques, y no hacerlo nunca con un desconocido. También hay que tener en cuenta que es un juego de sumisión, pero siempre un juego, y no una obligación, ya que se puede convertir en una escena de terror en vez de en una de sexo. Lo mejor es tomarlo como una experiencia sana y consentida, y siempre con las reglas previamente consensuadas.

Como consejos prácticos destaco que la soga no debe rodear el cuello, todos los nudos deben ser ligeros, hay que tener unas tijeras a mano, los movimientos tienen que ser controlados para no poner en peligro a la persona que está atada, y debe existir un código de comunicación que marque los límites, como puede ser una palabra o un gesto. En definitiva, hay que saber en qué momento se debe acabar, viéndolo siempre como una experiencia positiva y placentera, y sin obviar esa comunicación y confianza que son requisitos fundamentales.

¿Qué consejos darías a ambos sexos para triunfar en la cama?

Hay que pensar que lo importante no es llegar, sino transitar, y en ese transitar lo que todo hombre o mujer quiere es que esa persona que se está encendiendo sexualmente en su presencia, no lo haga simplemente porque tiene un apetito en ese momento, sino porque él o ella ha sido el verdadero detonante de ese deseo que surge por una mirada o un gesto. El hombre que quiera adaptarse al perfil del nuevo seductor deberá tener en cuenta aspectos como descubrir el juego erótico más allá de los genitales y de la penetración; deberá saber que la mujer por fin le ha liberado de esa presión que antes le hacía máximo responsable del disfrute femenino. Será alguien al que le encanta cortejar, pero también ser cortejado y no ser siempre el que lleve la iniciativa. Ese nuevo hombre quiere que le liberen de los tópicos de macho ibérico que le provocan bochorno. En cuanto a la mujer, ya se está liberando de todos esos corsés que la convirtieron en una presa y le han impedido disfrutar de su sexualidad. Ya sabe que puede seducir con independencia de su cuerpo o de sus facciones, sabe ser sensual, coquetear y lanzar mensajes, y además está abierta a nuevas prácticas sexuales que antes le estaban de alguna forma vetadas. 

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Salud en cifras

67%
de los pacientes con disfunción eréctil padece obesidad
'Fuente: 'Boston Medical Group''

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