PUBLICIDAD

Entrevistas de Salud al día
Dr. Félix Armadá-Maresca

Dr. Félix Armadá-Maresca

Jefe de oftalmología del Hospital La Paz
“Las causas más frecuentes de uveítis son las autoinmunes, asociadas a enfermedades reumatológicas como la espondilitis anquilosante, o la artritis reumatoide, aunque hay otras de origen infeccioso, traumáticas…”

Dr. Félix Armadá-Maresca, experto en uveítis

La uveítis, una patología ocular que consiste en la inflamación de una zona del ojo llamada úvea es la tercera causa de ceguera en las personas en edad laboral que residen en países desarrollados y, de hecho, el 10% de las pérdidas totales de visión se deben a este trastorno. En ocasiones, además, no produce síntomas, por lo que acudir regularmente al oftalmólogo es la única forma de detectarla y tratarla a tiempo para evitar que cause complicaciones. Hablamos con el Dr. Félix Armadá-Maresca, jefe de oftalmología del Hospital La Paz de Madrid, que nos explica las características de esta enfermedad y sus opciones de tratamiento.

¿Qué es la uveítis y por qué se produce?

El término uveítis viene de inflamación de la úvea, y la úvea es una estructura del ojo, un tejido. En la retina hay una zona que se llama úvea, y uveítis es la inflamación de esa parte, que se traduce en una inflamación del ojo por dentro, es decir, el ojo se inflama en distintos grados, y puede ser leve, o puede ser una uveítis muy agresiva, e incluso llegar a la pérdida del ojo si no se trata.

Se estima que la uveítis es la tercera causa de ceguera en las personas en edad laboral en los países desarrollados, por lo que una detección precoz es clave para evitarlo, ¿qué síntomas pueden alertar a una persona de que tiene uveítis?

“El paciente con uveítis suele tener visión borrosa y sentir dolor; no un dolor intenso, pero sí una molestia. Pero hay casos, como ocurre con alguna uveítis infantil, en los que no produce ningún síntoma”

Depende del tipo de uveítis; hay desde las asintomáticas en las que no se nota nada, hasta aquellas en las que el paciente ya se lo conoce y en cuanto empieza a notar un pequeño síntoma lo detecta y acude al médico. Normalmente suele tener visión borrosa y sentir dolor; no un dolor intenso, pero sí una molestia. El paciente nota que ve menos y que le duele y le molesta el ojo. Aunque, por ejemplo, hay enfermedades, como alguna uveítis infantil, que no produce ningún síntoma, ni externo ni dolor. Es cierto que ve menos, pero los niños no siempre son capaces de darse cuenta de que han perdido agudeza visual.

Sin embargo, la inmensa mayoría de los pacientes tienen visión borrosa y dolor, y cuando les exploramos observamos una serie de síntomas dentro del ojo que nos indican

que tiene una uveítis, como por ejemplo lo que llamamos Tyndall, que son células flotando dentro del líquido que hay en el interior del ojo, en el humor acuoso, que se depositan también en la córnea, o bien células flotando en vítreo, que en una exploración normal se puede apreciar.

¿Qué factores o situaciones propician la aparición de uveítis?

Hay causas infecciosas, inflamatorias, autoinmunes… Las más frecuentes son las autoinmunes, asociadas a enfermedades reumatológicas como la espondilitis anquilosante, o la artritis reumatoide. El cuerpo puede sufrir una serie de enfermedades autoinmunes en las que el organismo interpreta que un tejido no es suyo, sino externo, y lo ataca como si fuera un microorganismo invasor, y eso provoca que se inflame el tejido. Por tanto, en la mayoría de los casos las uveítis se producen por causas autoinmes, aunque hay otras de origen infeccioso, traumáticas…

Uveítis y enfermedades reumáticas

La uveítis se asocia con las enfermedades reumáticas, ¿tienen entonces que visitar regularmente al oftalmólogo los pacientes con este tipo de patologías?

"Los niños con enfermedades reumáticas, aunque no presenten sintomatología de uveítis, tienen que ir regularmente al oftalmólogo para hacerse unas pruebas"

Normalmente cuando el reumatólogo hace el chequeo al paciente, si éste sufre una de las enfermedades que tiene asociada la uveítis, se lo advierte y le explica un poco los síntomas que puede tener, como el dolor y la visión borrosa; y que en caso de que los experimente debe acudir al oftalmólogo. En cuanto a los niños con enfermedades reumáticas, aunque no presenten sintomatología de uveítis sí tienen que ir regularmente al oftalmólogo para hacerse unas pruebas. Es el caso de la artritis crónica juvenil, que es una de las que tiene esta patología asociada, porque no todas las enfermedades reumáticas tienen asociada inflamación ocular. La uveítis no se puede prevenir, únicamente detectarla y tratarla pronto para que no tenga consecuencias.

¿Cuál es el tratamiento de la uveítis?

La uveítis normalmente puede cursar por brotes y, dependiendo de la agresividad del brote, se puede tratar simplemente con gotas de corticoides, o bien si se trata de brotes muy fuertes y repetidos, e incluso compromete la funcionalidad del ojo, se pone tratamiento oral, que puede ser con corticoide, y también con inmunosupresores. En la actualidad hay unos fármacos nuevos, que son los anti-TNF, que también se están utilizando para estas enfermedades, pero es un tratamiento para casos de uveítis muy agresivos. También hay unos implantes de liberación lenta, que se utilizan cuando hay edema macular y otras enfermedades asociadas, que se ponen dentro del ojo y van liberando la medicación a lo largo de varios meses.

¿Se cura por completo esta enfermedad? ¿Es posible recuperar la agudeza visual?

En la inmensa mayoría de los casos sí se recupera la visión y no hay problemas. Pero hay algunas uveítis que son muy agresivas y que, incluso con los tratamientos, van progresando con los años, y deteriorando los ojos del paciente –que puede sufrir desprendimientos de retina–, y que pueden tener asociados edemas maculares, cataratas, y otra serie de problemas que pueden derivar en que se vea menos. Si los episodios de uveítis se repiten y son uveítis agresivas, puede tener estas consecuencias.

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Salud en cifras

25%
de la población tiene una variante genética que aumenta el riesgo de sufrir depresión
'Fuente: 'The Journal of Clinical Psychiatry''

PUBLICIDAD