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Visión borrosa repentina transitoria, ¿a qué se debe?

La visión borrosa repentina transitoria puede estar causada por la fatiga o la sequedad ocular, pero esta alteración visual también puede ser un síntoma de una enfermedad (oftalmológica, o no), que es necesario diagnosticar y tratar.
Visión borrosa repentina transitoria

Actualizado: 28 de febrero de 2020

Experimentar visión borrosa en uno o ambos ojos se debe habitualmente a un error de refracción como la miopía, el astigmatismo, la hipermetropía o la presbicia –o vista cansada–. Pero este, ver borroso también puede producirse de forma repentina y durante un corto espacio de tiempo, por causas como la fatiga visual o la entrada de un cuerpo extraño en el ojo, entre otras. Sin embargo, también puede ser un síntoma de una enfermedad –ocular, o no–, que es necesario diagnosticar y tratar correctamente cuanto antes para evitar complicaciones. Por lo que si alguna vez te ha ocurrido, conviene por tu tranquilidad saber identificar la causa de esa visión borrosa transitoria.

Como nos explica la Dra. Rosario Gómez de Liaño, responsable de la Unidad de Motilidad Ocular del Servicio de Oftalmología del Hospital Clínico San Carlos, de Madrid, “visión borrosa es un término tremendamente ambiguo, que puede incluir cualquier patología oftalmológica que afecta a la calidad visual”, por lo que hay que pedir al afectado que describa la alteración visual que experimenta para poder determinar su origen, ya que “una persona a la que de repente se le seca el ojo ve borroso, pero también ve borroso una persona que tiene un defecto de graduación, o un desprendimiento de retina, o un problema en centrar la imagen”.

Si la visión borrosa se acompaña de síntomas como visión doble, una reducción significativa de la agudeza visual, dolor ocular o de cabeza, puede constituir una urgencia médica

Según nos dice esta especialista en oftalmología, primero es importante diferenciar si se produce en un ojo, o en ambos, y cuánto dura la sensación: segundos, entre uno y cinco minutos, o mas de cinco minutos, porque la orientación es distinta. Además, “no es lo mismo tener un gran oscurecimiento de la imagen, que simplemente verla un poco borroso”, y por ello el especialista debe realizar un examen, que puede incluir pruebas como el examen de fondo de ojo o la tonometría (para medir la presión intraocular), entre otras, para identificar el problema del paciente.

Causas de la visión borrosa repentina transitoria

Si esta alteración de la vista se produce repentinamente y durante un corto periodo de tiempo, lo más común es que sea debido a alguno de estos factores:

  • Fatiga visual

    Fatiga o sequedad ocular

    La visión borrosa momentánea suele ser habitual tras pasar mucho tiempo fijando la vista en una pantalla, un libro o una tarea manual. Según la Dra. Gómez de Liaño “por la mañana al despertarte a veces la película lagrimal no es correcta y el ojo se ha secado un poco, y al principio no ves bien, o te cuesta enfocar”.

  • Migraña

    Migraña

    Este tipo de cefalea puede acompañarse de síntomas oculares, entre ellos visión borrosa repentina, halos, destellos luminosos…, que pueden preceder al dolor de cabeza.

  • Falsa miopía

    Espasmo de acomodación

    También conocido como falsa miopía, y que consiste en la contracción del músculo ciliar que origina un exceso de acomodación que no se ajusta a las necesidades visuales del paciente. Esto da origen a una miopía de origen acomodativo, con la consiguiente visión borrosa y acompañada, en ocasiones, de cefaleas. Suele tener su origen en un exceso de estrés en personas jóvenes, es transitorio y generalmente no precisa tratamiento. Por lo general se debe a situaciones de estrés mantenidas y no suele requerir tratamiento.

  • lesiones en la córnea

    Lesiones en la córnea

    Como una abrasión o úlcera corneal que se produce, por ejemplo, si se introducen cuerpos extraños en el ojo como polvo o arena.

  • Insomnio

    Estilo de vida y factores ambientales

    No dormir lo suficiente, presentar un déficit de vitaminas (avitaminosis), permanecer en lugares con exceso de humo, luz o polvo, aire acondicionado, calefacción…, o la exposición a los rayos solares o a mucho viento sin protección adecuada pueden causar visión borrosa.

  • Problemas en el nervio óptico

    Problemas vasculares en el nervio óptico y la retina

    La falta de riesgo sanguíneo puede dañar el nervio óptico, llegando a atrofiarlo y a provocar una pérdida de visión. El deterioro de las venas de la retina también puede manifestarse con visión borrosa o la pérdida de visión repentina en todo el ojo, o una parte del mismo.

  • Moscas volantes

    Miodesopsias o 'moscas volantes'

    Una especie de manchas oscuras móviles que aparecen en el campo de visión y están asociadas al proceso de envejecimiento que deteriora el gel vítreo, haciendo que se desprendan micróscopicos trozos de tejido que flotan en el interior del ojo.

  • Colirios

    Colirios y medicamentos

    El uso de algunos colirios o fármacos puede tener como efecto secundario que la visión se nuble temporalmente.

  • Uso de lentillas

    Abuso de las lentillas

    Utilizar de forma incorrecta o durante demasiado tiempo las lentes de contacto también puede provocar visión borrosa y favorecer el desarrollo de infecciones oculares.

  • Embarazo

    Cambios hormonales durante el embarazo

    Que pueden alterar la forma y el grosor de la córnea, emborronando la visión. También es habitual que las embarazadas presenten sequedad ocular. En cualquier caso, deben consultar a su médico si aprecian cualquier trastorno ocular, porque podría indicar un problema serio como hipertensión o diabetes gestacional.

Enfermedades que pueden manifestarse con visión borrosa

La visión borrosa puede ser un síntoma de un problema de salud grave de los ojos, e incluso estar asociada al desarrollo de enfermedades no oftalmológicas. Si esta alteración visual va acompañada, además, de otros síntomas como visión doble, una reducción significativa de la agudeza visual, dolor ocular, o dolor de cabeza, puede constituir una urgencia médica, afirma la Dra. Gómez de Liaño, que añade que “de todas formas, toda pérdida visual transitoria debe consultarse”. Algunas patologías que pueden manifestarse con este trastorno visual son:

  • Síndrome del ojo seco

    Una patología crónica que se caracteriza por la dificultad para producir lágrimas, que puede llegar a deteriorar la córnea y la conjuntiva.

  • Coroidopatía serosa central

    Una enfermedad de la retina debida a una acumulación de líquido en la mácula, cuyos factores desencadenantes o agravantes son la hipertensión arterial, el estrés emocional o el tratamiento con corticoides sistémicos, y uno de cuyos síntomas es visión borrosa, a veces acompañada de cefalea.

  • Degeneración macular asociada a la edad (DMAE)

    Se trata de la principal causa de ceguera entre los adultos mayores, y se puede manifestar con visión borrosa y percepción de las líneas rectas como si estuvieran torcidas, entre otros síntomas.

  • Cataratas

    Que reducen la capacidad visual debido a la pérdida de transparencia del cristalino, por lo que la visión del paciente es menos nítida.

  • Glaucoma

    Esta enfermedad ocular se debe a una elevación de la presión intraocular y puede llegar a dejar ciego al afectado si no se detecta y controla a tiempo. Suele ser asintomática, de ahí la importancia de acudir al oftalmólogo con regularidad, pero el emborronamiento de la visión es uno de los síntomas que pueden alertar de su aparición.

  • Retinopatía diabética

    Las personas con diabetes pueden sufrir complicaciones oculares asociadas a su enfermedad, y entre ellas retinopatía diabética, que consiste en un deterioro de la retina a consecuencia de un mal control de la glucosa.

  • Enfermedades cardiovasculares

    La visión borrosa o doble también puede ser un signo de tener problemas vasculares, advierte la Dra. Gómez de Liaño, que señala que “una persona que de repente pierde visión puede tener micro trombos en la arteria carótida”, y añade que también puede indicar la presencia de hipertensión, diabetes o tromboembolismos.

  • Esclerosis múltiple

    La neuritis óptica, una inflamación del nervio óptico, que suele afectar a un solo ojo y cursa con dolor y pérdida de visión, y que puede remitir o prolongarse en el tiempo, puede constituir uno de los primeros síntomas de la esclerosis múltiple.

Consejos para evitar presentar visión borrosa

Con independencia de la edad o las características individuales, todos podemos adoptar medidas para prevenir o retrasar la aparición de problemas visuales. Estos consejos te ayudarán a mantener la salud de tus ojos:

  • Visita al oftalmólogo

    Visita al oftalmólogo

    Acudir al oftalmólogo una vez al año, o con más frecuencia si se padece alguna enfermedad –ocular, o no– que así lo aconseje o se tienen antecedentes familiares de este tipo, permite detectar precozmente problemas visuales (como el glaucoma o la DMAE), que de no tratarse a tiempo podrían tener graves consecuencias, incluida la ceguera.

  • Gafas

    Gafas

    Utiliza gafas para corregir defectos visuales cuando sea necesario, y unas gafas de sol con filtros adecuados para proteger los ojos de la radiación ultravioleta.

  • lentes de contacto

    Lentes de contacto

    Los usuarios de lentillas deben seguir los consejos de su oftalmólogo respecto al tiempo de uso y su higiene.

  • Dieta saludable

    Dieta saludable

    Una alimentación equilibrada, rica en ciertos nutrientes –como las vitaminas A, E y C, entre otros–, contribuye a prevenir patologías oculares.

  • Descanso

    Descanso

    Duerme las horas recomendadas y haz pequeños descansos durante la jornada laboral (de unos cinco o 10 minutos cada dos horas) para evitar la fatiga ocular. Ah, y recuerda parpadear con frecuencia para lubricar tus ojos cuando permanezcas mucho tiempo frente a la pantalla del ordenador u otro dispositivo.

  • Menos estrés

    Estrés

    Prevenir el estrés, adoptar estrategias de afrontamiento adecuadas, o realizar actividades que te ayuden a relajarte.

  • Ejercicio físico

    Ejercicio físico

    Practicar ejercicio físico tiene numerosos beneficios demostrados para cuerpo y mente y también puede mejorar la visión, según un estudio publicado en 2017 en Journal of Cognitive Neuroscience.

  • Entrenamiento visual

    Entrenamiento visual

    Todos los días puedes dedicar unos minutos a realizar ejercicios específicos para mejorar la vista como el yoga ocular, que está indicado para eliminar tensiones, tonificar la musculatura ocular y mejorar la irrigación sanguínea de la zona, y recuperar así la agudeza visual.

  • Control de las enfermedades

    Control adecuado de las enfermedades del paciente

    Si la pérdida visual está asociada a una enfermedad como la diabetes, o a problemas vasculares, un control adecuado de esta enfermedad metabólica o de los factores de riesgo cardiovasculares, ayudará a prevenir complicaciones oculares y de otro tipo.

Actualizado: 28 de febrero de 2020

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