18 de mayo de 2012

Una vez que se ha diagnosticado la enfermedad comenzará un proceso muy difícil, tanto para el enfermo como para las personas que le rodean (más si cabe para estas últimas). Todo el entorno del enfermo, la casa y la familia, deberá ser reorganizado para evitar cualquier tipo de lesión, para facilitar el manejo de situaciones complicadas, y para asegurar una calidad de vida adecuada al paciente y a sus cuidadores.
Se deben adoptar medidas destinadas a:
La familia va a vivir y sufrir con el enfermo de Alzheimer todo el progreso de su enfermedad. Los cambios que van a ocurrir a partir de este momento supondrán en muchos casos la aparición de ciertos sentimientos negativos (depresión, miedo, ansiedad, culpabilidad…), y un nivel de estrés y desgaste, tanto físico como psicológico, que van a dar lugar a lo que se ha denominado “síndrome del cuidador”.
Para evitar que la persona que asume el papel principal de cuidador sufra este trastorno debe, en primer lugar, estar informada y recibir algún tipo de formación que la oriente en el desarrollo de su función. En segundo lugar, debe saber que dispone de ayuda siempre que la necesite, apoyo psicológico, social y familiar. Por último, y no menos importante, el cuidador debe tener tiempo para descansar y poder realizar actividades fuera del entorno del enfermo. En definitiva, no se debe olvidar que tan importante como el bienestar del paciente es el mantenimiento de la calidad de vida de las personas que le rodean.
“El balón intragástrico es una técnica poco traumática, pero sus resultados van a ser temporales."
26,7% de los cánceres de garganta está provocado por el virus del papiloma humano (VPH) trasmitido a través del sexo oral
El tumor causado por el papiloma afecta más a los varones. Hasta hace poco el VPH sólo se relacionaba con los cánceres de cuello de útero y de ano.
Fuente: 31 Congreso de la Sociedad Europea de Radiología Terapéutica y Oncología