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Salud al día
Endometriosis
Se estima que entre el 25 y el 50% de las mujeres infértiles sufren endometriosis, una afección que puede tardar varios años en diagnosticarse, y para la que existen diversas opciones terapéuticas.
Escrito por Silvia Chacón Alves, Licenciada en Medicina por la Universidad de Alcalá de Henares
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Tratamiento de la endometriosis

En el tratamiento de la endometriosis existen diversas opciones terapéuticas, de forma que elegir una frente a otra va a depender de muchos factores:

  • La gravedad de los síntomas.
  • La extensión de la enfermedad.
  • La localización.
  • El deseo de embarazo de la paciente.
  • La edad de la paciente.

Los objetivos del tratamiento, independientemente de la opción elegida, serán el alivio del dolor, la eliminación de las lesiones endometriósicas, y la restauración de la fertilidad cuando la mujer desee quedarse embarazada.

A continuación se explican las diferentes opciones terapéuticas posibles.

Actitud expectante

Se plantea no administrar tratamiento específico en las mujeres con síntomas leves o sin síntomas en las que se sospecha una endometriosis mínima o leve.

Para controlar el dolor menor se emplean los antiinflamatorios no esteroideos o los analgésicos. También es útil la administración de anticonceptivos orales para retrasar la progresión de la enfermedad y evitar un embarazo si no lo desean.

Tratamiento médico de la endometriosis

El crecimiento de las lesiones endometriósicas depende mucho de las hormonas ováricas, de tal forma que las mujeres con endometriosis mejoran durante el embarazo y durante la menopausia, por el descenso de los estrógenos en el organismo.

Por ello, un mecanismo empleado para el tratamiento de esta enfermedad es llevar a cabo una inducción de la menopausia o de un falso embarazo, es decir, conseguir una situación hormonal en el organismo similar a la producida en estas dos circunstancias. Por esta razón, no será posible quedarse embarazada durante el tratamiento médico, ya que se inhibe la ovulación.

Los distintos fármacos que se emplearán son los siguientes:

  • Progestágenos: inhiben el crecimiento del tejido endometriósico y también inhiben la producción de hormonas ováricas. La duración del tratamiento es de por lo menos seis meses, y como efectos secundarios destacan las náuseas, el sangrado menstrual irregular, la retención de líquidos
  • Danazol: produce una disminución de los estrógenos, de las hormonas estimulantes del ovario, y del crecimiento de las lesiones de la endometriosis. A nivel clínico origina una mejoría del dolor pelviano y del dolor en las relaciones sexuales y produce amenorrea (ausencia de menstruación). Como efectos adversos destacan los secundarios a un aumento de los andrógenos: ganancia de peso, acné, aumento del vello corporal, etcétera.
  • Gestrinona: tiene una posología más cómoda y un efecto menos virilizante que el danazol, por lo que se tolera mejor, siendo su eficacia similar.
  • Análogos de la GnRH: también son útiles para el dolor y la reducción de los implantes endometriósicos. Producen un estado de pseudomenopausia, por lo que los efectos adversos que aparecerán son sofocos, sequedad vaginal, disminución de la densidad ósea, cefalea, irritabilidad... La duración del tratamiento no debe ser inferior a seis meses.
  • Dispositivo intrauterino de Levonorgestrel (DIU): en la actualidad se ofrece como un método eficaz contra el dolor asociado a la endometriosis.

Tratamiento quirúrgico de la endometriosis

La cirugía está indicada para síntomas graves, incapacitantes o agudos, y cuando la enfermedad está avanzada.

Se pueden distinguir dos tipos de intervenciones:

  • Cirugía conservadora: se mantiene el útero y la mayor cantidad posible de tejido ovárico. Consiste en la fulguración o ablación con láser de las lesiones endometriósicas, y la extirpación de las adherencias o fibrosis asociadas. El objetivo es recuperar las características normales de la pelvis. En la actualidad se realiza mediante laparoscopia, que permite el diagnóstico también y conlleva menos complicaciones (adherencias, recuperación postoperatoria más rápida).
  • Cirugía radical o definitiva: consiste en la extirpación del útero con extirpación también de las trompas y los ovarios si están afectados. Se realiza en casos graves, y en aquellos en los que persiste la clínica a pesar del tratamiento médico o de la cirugía conservadora. También influye en la elección de este método el deseo de la mujer de tener hijos o no, ya que posteriormente no será posible el embarazo. En mujeres jóvenes se puede intentar conservar los ovarios, pero si es preciso quitarlos será necesario administrar posteriormente hormonas exógenas para reemplazar las que ya no produce el ovario.

Tratamiento combinado

Se trata de combinar el tratamiento médico y el quirúrgico, y existen dos variantes:

  • Tratamiento médico preoperatorio: antes de la cirugía se administra tratamiento médico para disminuir el tamaño de las lesiones, y reducir de esta forma la extensión de la cirugía.
  • Tratamiento médico postoperatorio: cuando no se consigue resecar los implantes por completo con la cirugía, se aplica un tratamiento médico para controlar la enfermedad residual.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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Salud en cifras

1%
de la población padece algún trastorno del espectro autista (TEA)
'Fuente: 'Fundaciones del ámbito social y de salud, Ampans y Althaia''

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