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Salud al día
Artrosis
La artrosis es una afección reumática muy frecuente que se debe a la degeneración de los cartílagos. Es conveniente controlar el peso y practicar ejercicio aeróbico moderado, que mejora la funcionalidad de las articulaciones.
Escrito por Sergio García Escrivá, Licenciado en Farmacia
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Artrosis

La artrosis es la más frecuente de todas las patologías reumáticas. Afecta a las articulaciones, y puede aparecer en cualquiera de ellas, aunque ciertas localizaciones son más habituales, como veremos a continuación. Es uno de los motivos de consulta médica más frecuentes, sobre todo en la población de edad avanzada. La mitad de las personas mayores de 65 años muestran signos de artrosis en sus articulaciones, aunque no refieran síntomas.

Generalmente, el motivo de aparición de los síntomas de la artrosis es la degeneración del cartílago. Este hecho habitualmente se ha asociado al propio envejecimiento del individuo, pero actualmente se cree que existen otros factores que favorecen su aparición como son una predisposición familiar, pequeños traumatismos repetidos en algunas articulaciones, e inflamaciones a las que la persona está predispuesta.

En una articulación normal, el cartílago recubre el extremo de los dos huesos que forman la articulación (rodilla, codo, hombros, nudillos...), permitiendo que, al moverse, los huesos no rocen; también absorbe los golpes sobre la articulación. Este cartílago se ve nutrido por un líquido viscoso (llamado sinovial), que permite la lubricación de la articulación y consigue que el cartílago se encuentre en las condiciones perfectas de hidratación y elasticidad para llevar a cabo su función.

Cuando se desarrolla la artrosis, dicho cartílago pierde sus propiedades. Puede incluso llegar a desaparecer, haciendo que los extremos de ambos huesos rocen directamente, produciendo dolor. También puede ocurrir que la viscosidad del líquido sinovial disminuya, resultando menos efectivo. El hueso puede reaccionar, estimulándose el crecimiento lateral del mismo, y dando lugar a lo que en medicina se conoce como osteofito. Esto produce la típica deformación de las articulaciones y la aparición de nódulos (pequeños bultos que se pueden palpar, resultado de ese crecimiento anormal del hueso).

Todo esto se complica cuando el organismo elimina los pequeños restos de cartílago que aún quedan alrededor de la articulación. Se produce la liberación de factores inflamatorios, que empeoran la inflamación y el dolor asociados a la degeneración de la articulación.

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Entrevista con el experto

Dr. Juan Carlos Galofré

El Dr. Juan Carlos Galofré es el coordinador del área de conocimiento del tiroides de la SEEN.

Dr. Juan Carlos Galofré

Experto en tiroides y especialista en endocrinología de la Clínica Universidad de Navarra
“Hay cierta predisposición genética tanto al hiper como al hipotiroidismo; probablemente la alteración sea de origen autoinmune, y puede interactuar con factores ambientales, no del todo bien conocidos –estrés, el tipo de alimentación, un embarazo, u otros– que son los que disparan la disfunción tiroidea”

Salud en cifras

1.400
personas mueren cada año en España a causa de un atragantamiento
Fuente: 'Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias (SEMES)'

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