Artrosis
La artrosis es una afección reumática muy frecuente que se debe a la degeneración de los cartílagos. Es conveniente controlar el peso y practicar ejercicio aeróbico moderado, que mejora la funcionalidad de las articulaciones.

Causas de la artrosis y factores de riesgo

Factores de riesgo de la artrosis
La obesidad es uno de los factores de riesgo que más puede afectar a la aparición de artrosis, sobre todo en las rodillas.

Actualizado: 24 de octubre de 2019

Causas y tipos de artrosis

La artrosis se puede clasificar en función de las causas que la han producido. Así, tendremos:

Artrosis primaria

Aquella que aparece sin factores causantes conocidos. Se llama idiopática por este motivo. Las localizaciones más frecuentes de la artrosis primaria son: manos, pies, rodillas, cadera o columna, entre otras. Existe una forma más generalizada de artrosis primaria que afectaría a tres o más articulaciones a la vez.

Artrosis secundaria

En este caso sí se puede apreciar una causa para la aparición de la patología. Así cabe destacar:

  • Enfermedades congénitas (de nacimiento). 
  • Traumatismos, algunos trabajos profesionales, o actividad física intensa y prolongada.
  • Algunas enfermedades del metabolismo como los depósitos de cristales de pirofosfato cálcico; endocrinas, como la diabetes o el hipoparatiroidismo; la acromegalia.
  • Alteraciones inflamatorias neurológicas o vasculares, como la artropatia de Charcot, la neuropatía diabética… 
  • Otras enfermedades reumáticas como la artritis reumatoide, la gota o la enfermedad de Paget ósea.
Obesidad

Factores de riesgo de la artrosis

Los factores de riesgo son aquellos determinantes que presenta una persona que la hacen más susceptible a sufrir una enfermedad. En el caso de la artrosis, estos son sus factores de riesgo:

  • Edad avanzada (se incrementa el riesgo a partir de los 50 años).
  • Sexo femenino.
  • Obesidad (sobre todo en artrosis localizada en articulaciones como las rodillas y otras que soporten peso como la zona lumbar de la columna vertebral).
  • Actividad deportiva y ciertas profesiones.
  • Menopausia.
  • Secuelas tras una cirugía y golpes repetidos sobre alguna articulación.
  • Antecedentes familiares: es posible la transmisión genética de la predisposición a sufrir artrosis. Los genes que regulan el colágeno, una proteína muy importante en la composición del cartílago, se transmiten de padres a hijos; y si estos genes están alterados, dan lugar a un colágeno poco funcional, lo que aumenta el riesgo de sufrir artrosis.

A pesar de lo que se ha creído siempre, las condiciones climatológicas no afectan a la aparición/empeoramiento de las enfermedades reumatológicas. Sí es cierto que las bajadas de presión atmosférica o una elevada humedad pueden hacer que el paciente sienta más molestias temporalmente, pero ello no significa un empeoramiento de la enfermedad.

Creado: 20 de julio de 2010

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