23 de mayo de 2012
Es difícil precisar la edad en la que empieza el declive del cuerpo humano, más conocido como envejecimiento. La manera en que llegamos a la tercera edad, y la vitalidad con la que nos enfrentamos a ello, dependen de multitud de factores como la genética, el modo de vida que hemos llevado, el tipo de trabajo desarrollado, la alimentación, etc.
Al llegar a esta etapa de la vida las personas pueden tener, por fin, el tiempo que antes no encontraban para realizar diversas actividades, entre ellas el ejercicio físico.
Realizar deporte es vital a cualquier edad, tanto en niños, como en adultos o en ancianos, siempre y cuando se realice tomando las debidas precauciones y escogiendo el más adecuado para cada edad y condición.
Nuestro cuerpo experimenta diversos cambios a medida que pasa el tiempo, que afectan de diferente manera a cada persona. Podemos observar cómo aparecen las primeras arrugas en la piel, cómo el pelo se vuelve blanco, y el peso y la morfología del cuerpo varían.
Diversos estudios han mostrado que unos de los primeros cambios que se aprecian en el cuerpo a partir de cierta edad es la falta de agilidad al moverse, debido a la disminución de la capacidad de movimiento de las articulaciones, junto con un descenso de la altura.
Otros cambios relacionados con el paso de los años son:
“Si el entrenamiento es correcto, el ejercicio y el deporte disminuyen el riesgo de padecer dolencias de la espalda”
5 años aumenta la esperanza de vida al hacer ejercicio
Un estudio con personas mayores demuestra que realizar 30 minutos de actividad física diaria alarga la vida.
Fuente: Instituto Universitario Cemic de Buenos Aires (Argentina)
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