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Mente y emociones
Adicción a la cocaína
La cocaína es una droga con efectos muy perjudiciales sobre la salud física y mental y una gran capacidad de provocar adicción en los consumidores. Conoce las terapias psicológicas que ayudan a desengancharse.
Escrito por Dr. Juan Moisés de la Serna, Doctor en Psicología

Qué es la adicción a la cocaína

La cocaína es una droga del grupo de las sustancias psicoactivas, es decir, que produce efectos estimulantes directos sobre el sistema nervioso central, principalmente sobre el cerebro. Entre sus características diferenciadoras está su alta capacidad de producir adicción, por lo que aun en pequeñas dosis puede generar una gran dependencia; otro de sus efectos es una rápida tolerancia a la dosis, por lo que se requiere consumir cada vez mayor cantidad para conseguir los mismos resultados, sin que el individuo sea consciente de que con ello se inicia el ciclo de toxicidad que acompaña la adicción a la cocaína

Se trata de una droga especialmente perniciosa para la salud, tanto física como mental, incluso en pequeñas dosis, siendo sus efectos peores cuanto más tiempo se lleve consumiendo o cuanta más cantidad se use, y extendiéndose sus consecuencias más allá del ámbito personal, al afectar también a la pareja, familia y amigos. Al ser una sustancia estimulante provoca en el consumidor una euforia rápida y momentánea, acompañada de una ficticia sensación de bienestar e hipervigilancia, que hace que el sujeto se muestre más enérgico y experimente una disminución del apetito y de la necesidad de dormir, a consecuencia de la estimulación química de las vías dopaminérgicas de los centros del placer del cerebro, a la vez que se inhiben los centros de la autoregulación, por lo que es más fácil presentar conductas desinhibidas, que pueden llegar a poner en riesgo la propia vida del consumidor, o la de otros si por ejemplo conduce un vehículo bajo los efectos de la droga.

El consumo de cocaína provoca una sobreexcitación del organismo, con un incremento de los latidos cardíacos, la presión arterial y la temperatura corporal y, dependiendo de la cantidad de droga, también puede desencadenar ansiedad, temblores, irritabilidad, paranoia y comportamiento violento. Tras un corto período de tiempo, que abarca desde unos pocos minutos hasta una hora después del consumo de la sustancia, se produce el efecto contrario, una fuerte caída del estado de ánimo acompañado de apatía, que ha sido equiparado a entrar drásticamente en un estado depresivo.

Aunque la idea no está generalizada en todos los consumidores, los más jóvenes suelen compartir la creencia de que se trata de una droga sexual, con efectos similares a la viagra, lo que les incita a probarla y a iniciar un consumo regular, con el agravante añadido de que muchos la mezclan con alcohol u otras sustancias tóxicas, lo que dificulta aún más las posibilidades de tratamiento. 

Actualizado: 5 de Diciembre de 2016

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Entrevista con el experto

Dr. Néstor Szerman

El Dr. Néstor Szerman es un reconocido experto en Patología Dual.

Dr. Néstor Szerman

Presidente de la Fundación Patología Dual y Jefe de Servicio Salud Mental Retiro, del Hospital G. U. Gregorio Marañón
“Los adolescentes que presentan un elevado riesgo de padecer cualquier trastorno mental, y especialmente si éste es grave, adelantan a veces en dos años, o más, el consumo de cannabis”

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Salud en cifras

5%
de la población española sufre adicción al teléfono móvil
'Fuente: 'Universidad Complutense de Madrid’'