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Mente y emociones
Patología dual
Los pacientes con patología dual –afectados por una adicción y un trastorno psiquiátrico– presentan una gravedad médica, psicológica y social que debe ser atendida multidisciplinarmente. Analizamos cómo abordar este doble problema.
Escrito por Dra. Vanesa Fernández López, Psicóloga, especialista en emociones

Qué es la patología dual

Patología dual

El término patología dual está cada vez más en auge entre los profesionales de salud mental. Con él, se hace referencia a un hecho frecuente en las personas que sufren un trastorno por consumo de sustancias; la presencia de dicho problema (por ejemplo adicción al cannabis o la cocaína) y la concurrencia de otro trastorno de tipo psiquiátrico (como los trastornos de ansiedad por ejemplo). Los trastornos afectivos (depresión), los trastornos de ansiedad y determinados trastornos de personalidad, son las entidades psiquiátricas más comúnmente asociadas al trastorno por consumo de sustancias.

Todo tipo de paciente con trastorno por consumo de sustancias merece una atención especial en su tratamiento debido al impacto que éste puede suponer en su salud física y en su esfera psicológica y social. Pero los pacientes que sufren una patología dual, también denominados pacientes duales, requieren una mayor mención de gravedad a su trastorno que los pacientes sin patología dual. Esto es debido a que los duales suelen presentar más conductas de riesgo que les hacen recurrir a los servicios de urgencias hospitalarias (accidentes de tráfico, etcétera) y contagios víricos (VIH, hepatitis…), además de presentar mayores problemas sociales y delictivos que los anteriores. Sin embargo, solo el 7,4% de estos pacientes reciben tratamiento específico para este trastorno, según datos de la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD).

Seis de cada diez drogodependientes presentan también otra patología mental

Por lo tanto, la gravedad médica, psicológica y social que presentan estas personas, supone un reto terapéutico a nivel individual y también en lo que respecta a sistema sanitario, que debe conjugar el tratamiento propio de la drogadicción (drogodependientes) y el tratamiento psiquiátrico y psicológico de la red de salud mental. Para hacernos una idea de este problema, dos datos: según la SEPD, seis de cada diez drogodependientes presentan también otra patología mental. Además, el 60% de los afectados por una adicción comportamental –pauta de conducta compulsiva sin relación con la toma de sustancias químicas– presentan otros trastornos mentales, sobre todo depresión, ansiedad, trastorno obsesivo compulsivo (TOC), o trastorno por déficit de atención. Un problema que afecta sobre todo a adolescentes, que caen con mayor facilidad en las redes de los videojuegos, las redes sociales o las apuestas online.

Síntomas de la patología dual y cómo se diagnostica
 

Los datos epidemiológicos sobre este problema añaden más necesidad para investigar más acerca de su tratamiento. En este sentido, entre un 15-80% de pacientes con trastorno por consumo de sustancias presentan patología dual. Diferentes variables como el lugar en donde se recoge la muestra (centros de drogodependencias vs. consultas psiquiátricas), las diferencias de los sujetos que componen la muestra de estudio, el tipo de sustancia adictiva y sus dificultades diagnósticas, o la presencia de enfermedad médicas, entre otras, explican el amplio rango de su impacto epidemiológico.

Síntomas de la patología dual y cómo se diagnostica

Si bien el diagnóstico de los trastornos por consumo de sustancias no está exento de dificultades, menos aún lo está el de patología dual. Esto es debido a que los efectos agudos (en el momento de consumir la sustancia) y los demorados del consumo de la sustancia, pueden llegar a parecer síntomas de determinado trastorno psiquiátricos. Por ejemplo, la impulsividad derivada del consumo de la cocaína podría confundirse con un trastorno de control de impulsos o determinados trastornos de personalidad. Así mismo, la abstinencia de este trastorno causa síntomas similares a la depresión.

Persona adicta a la cocaina
Los efectos de algunas sustancias pueden confundirse con los síntomas de otros trastornos.

A este hecho se le une la ausencia de marcadores biológicos que determinen o no una patología psiquiátrica que hace más dificultoso el diagnóstico. Para arrojar luz a este problemática y facilitar el diagnóstico de la patología dual, los criterios de uno de los principales manuales diagnósticos de psiquiatría (DSM) diferencian entre trastornos primarios (no asociados por el consumo de sustancias ni debidos a una enfermedad con causa médica reconocida), efectos esperados (consecuencia del consumo o al periodo de abstinencia de una sustancia) o trastornos inducidos por sustancias (considerados como excesivos a lo que debiera aparecer ante la intoxicación por la sustancia o abstinencia de la misma).

Actualizado: 23 de Julio de 2018

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