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Salud al día
Otitis
La otitis es una afección muy frecuente en la infancia, especialmente entre los 6 y los 24 meses de vida. Habitualmente evoluciona sin complicaciones, pero la inflamación del oído medio también puede ser crónica.
Escrito por Esther Martín, Estudiante de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Complicaciones de una otitis

Las otitis tienen una evolución favorable, sin complicaciones en la inmensa mayoría de los casos, aunque a veces sí que surgen:

  • Mastoiditis aguda: es la complicación de la otitis más característica -la desarrollaremos más abajo-.
  • Laberintitis serosa: se debe a la contaminación del laberinto por parte del virus. Se caracteriza por una alteración generalmente leve del equilibrio.
  • Parálisis facial: se debe a fenómenos de aumento de la presión por retención de la supuración o por lesión del nervio facial, debido a la acción directa de los virus sobre este. Es muy poco frecuente.
  • Meningitis: aparece muy raramente.

Mastoiditis aguda

La mastoiditis aguda es un proceso infeccioso-inflamatorio que afecta a las celdas mastoideas. Incumbe tanto al recubrimiento mucoso de las cavidades como a la estructura ósea de las mismas. En el lactante, esta afección se ciñe al antro, por ser la única celda que se ha desarrollado en este periodo.

Causas

Tiene la misma etiología que la otitis aguda. Además hay que señalar la dificultad del drenaje de las celdas mastoideas hacia la caja del oído medio, debido a la altura y estrechez del orificio que comunica el antro con la caja (conducto tímpanomastoideo).

  • Primera etapa: se caracteriza por una inflamación aguda, exudativa, de la mucosa. Además hay un proceso inflamatorio óseo, con periostitis (mastoidismo).
  • Segunda etapa: hay una afectación ósea, que evoluciona en otros tres periodos:
    • Fase endotemporal: se inicia la formación del empiema (líquido infectado, pus).
    • Fase de flemón transóseo: desde el antro hacia la periferia se produce la difusión infecciosa a través de los espacios que rodean a los vasos y de los espacios medulares del hueso mastoideo (los huecos internos del hueso).
    • Fase de exteriorización: se completa el proceso de expansión de la infección, desde el antro hasta la superficie del hueso, con la formación de un absceso subperióstico retroauricular (bulto detrás de la oreja), que constituye el signo más característico de la mastoiditis aguda.

Síntomas y diagnóstico

En la mastoiditis aguda se produce fiebre elevada y gran malestar general. En los niños suele haber también vómitos e irritabilidad. A nivel local, el principal síntoma es el dolor local, que aumenta al tocarlo y puede irradiar (extenderse a otras zonas). También aparecen acúfenos (notar pitios en el oído) e hipoacusia.

Lo más característico es el desplazamiento de la oreja hacia delante y abajo por efecto del absceso subperióstico, visible en forma de tumoración o bulto retroauricular (detrás de la oreja), que tiene aspecto eritematoso (enrojecido), caliente y tenso. Si se realiza una otoscopia (prueba que consiste en observar con una luz el interior del oído), se observa un tímpano igual al que aparece en las otitis, y a veces también una pequeña perforación. Con el TAC se observa una ocupación de las celdas o espacios aéreos por la supuración.

Tratamiento de una mastoiditis aguda

En las primeras etapas de la mastoiditis aguda, el tratamiento debe ser farmacológico, similar al de la otitis media aguda. Será preciso observar al paciente en las primeras horas para valorar adecuadamente el efecto de los fármacos. Debe completarse una paracentesis timpánica que facilite la salida de la supuración.

En la fase de absceso subperióstico se realizará una incisión retroauricular para drenar el líquido de la mastoides, hasta que este desaparezca por completo. Una vez controlada la infección, se realizará una mastoidectomía simple. Esta técnica quirúrgica tiene como objetivo eliminar las cavidades mastoideas que han sido afectadas por la infección y desbloquear el conducto tímpanomastoideo para evitar recurrencias de las mastoiditis.

Actualizado: 1 de Agosto de 2017

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Escrito por:

Esther Martín

Estudiante de medicina de la Universidad de Alcalá de Henares
Esther Martín

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de los pacientes con alguna enfermedad reumática considera que su dolor no está controlado
'Fuente: 'Sociedad Española de Reumatología (SER)''

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