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Salud al día
Gota
Un exceso de ácido úrico en el organismo puede acumularse en distintas partes del cuerpo como las articulaciones, los riñones, o los tejidos blandos, produciendo gota. Descubre las fases de esta enfermedad y cómo se trata.
Escrito por Natalia Dudzinska Camarero, Bióloga
Revisado por Dr. José Antonio Nuevo González, Especialista en Medicina Interna. Servicio de Urgencias del Hospital Gregorio Marañón de Madrid

Tratamiento de gota y recomendaciones

El tratamiento aplicado a los pacientes gotosos tiene como objetivo minimizar las dolencias derivadas de la enfermedad, disminuir los niveles de ácido úrico en la sangre, y evitar en la medida de lo posible la reaparición de los ataques.

Para ello, dentro del tratamiento de la gota en primer lugar se prescribirán analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos. Estos deberán comenzar a tomarse en cuanto se adviertan las primeras señales de un nuevo ataque. Se recomiendan diclofenaco, indometacina y dexketoprofeno. En pacientes con insuficiencia renal o problemas con este tipo de fármacos, como ancianos, se pueden usar corticoides como la prednisona. 

También puede ayudar a aliviar el dolor el reposo y la aplicación de compresas frías en la zona afectada. Actualmente la colchicina se emplea menos que en el pasado porque está siendo sustituida por otros compuestos que no presentan sus efectos adversos (náuseas, vómitos, diarreas…). Además, este fármaco solo es eficaz si se administra al inicio del ataque.

Para disminuir los niveles de ácido úrico en sangre, el medicamento más empleado es el alopurinol. Este compuesto reduce la formación de ácido úrico por el organismo. Debemos recordar que al inicio de este tratamiento se origina un descenso brusco en los niveles de acido úrico en sangre y esto puede desencadenar un ataque de gota también, por lo que se debe acompañar de colchicina para contrarrestar dicho efecto.ç>

En los últimos años se añade a este tratamiento el Febuxostat, que reduce los niveles de acido úrico en sangre, y que se utiliza sobre todo para aquellos a los que el alopurinol no les resulta eficaz o para los que esté contraindicado por insuficiencia renal por ejemplo.

Recomendaciones dietéticas para la gota

Además del tratamiento medicamentoso de la gota, es importante llevar un control estricto de la dieta. Conocer los alimentos con alto contenido en purinas es un punto clave para evitar agravar la enfermedad. Así, los pacientes gotosos deben evitar el consumo abusivo de los siguientes alimentos:

  • Alimentos ricos en proteínas, tales como carne, pescado, etcétera. Si es posible, evitar completamente el marisco, vísceras y pescado azul.
  • Disminuir el consumo de legumbres, champiñones, espárragos, espinacas y coliflor.
  • Evitar lo máximo posible alimentos ricos en grasas y alimentos fritos.
  • Reducir al mínimo el consumo de alcohol.
  • Alimentos que no comportan riesgo son las frutas, verduras, huevos, cereales, patatas, pan, azúcares, leche y quesos.
     

En el siguiente enlace encontrarás información más detallada sobre el tratamiento dietético de la gota.

Hábitos saludables para el paciente con gota

La modificación de la dieta es una parte muy importante a la hora de tratar adecuadamente y convivir con la enfermedad, pero no es el único aspecto de la vida diaria que deben tener en cuenta los pacientes de gota.

En el caso de que el paciente sea obeso es muy recomendable bajar de peso. Esta tarea debe llevarse a cabo de forma progresiva, puesto que una disminución brusca puede provocar la formación de cálculos de ácido úrico en el riñón (a causa de un aumento de la concentración del mismo en la sangre).

El ejercicio regular, además de ayudar a mantener un peso adecuado, fortalece el organismo, mejora el flujo sanguíneo, y aporta flexibilidad a las articulaciones. No todos los deportes son adecuados para estos pacientes; deben evitarse los deportes de impacto y practicar otros como natación, estiramientos, etcétera. Un programa adecuado de ejercicios, diseñado por un profesional, puede suponer una terapia muy válida a la hora de reducir molestias.

Por último, un punto que no debe olvidarse es el descanso. No debe abusarse de la resistencia de la articulación, ya que esta además tenderá a fatigarse con mayor facilidad de lo que lo haría una articulación sana. Determinadas técnicas de relajación pueden contribuir a controlar el dolor, y siempre ayudarán al paciente a sobrellevar la enfermedad con mayor energía.

Actualizado: 7 de Agosto de 2017

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10%
de la población española sufre dermatitis atópica
'Fuente: 'XII Congreso Mundial de Dermatología Pediátrica y la Asociación Española de Pacientes y Familiares de Dermatitis Atópica’'

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