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Embarazo
Recuperación tras una cesárea
La recuperación tras una cesárea es más lenta y necesita más cuidados que en el caso de un parto natural. Te explicamos qué debes hacer para reponerte mejor y poder disfrutar plenamente de tu bebé.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Cuidados tras una cesárea

Recuperación tras una cesárea

La cesárea se realiza como alternativa a un parto vaginal que puede resultar perjudicial para la madre o el bebé

Ya sea programada o tomando la decisión en el transcurso del parto, actualmente se llevan a cabo muchas cesáreas, sobre todo en la sanidad privada, y principalmente como alternativa a un parto vaginal que puede resultar perjudicial para la mujer o para su bebé. La Organización Mundial de la Salud recomienda que no se sobrepase el porcentaje del 15% de cesáreas, pero según los últimos datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) hay países con cifras muy superiores: un 49% en México, un 46,2% en Chile, un 37, 7% en Italia, un 31,4% en EE.UU. o un 24,9% en España, por ejemplo.

Por ello, muchos organismos sanitarios tienen el objetivo de evitar estas intervenciones siempre que sea posible, y se están estableciendo normas y protocolos para preservar el parto vaginal. En España, fundamentalmente gracias al desarrollo de la Estrategia de Atención al Parto Normal implantada en el Sistema Nacional de Salud, se está empezando a apreciar un cambio de tendencia y se están logrando disminuir los porcentajes.

Aunque la elección de un parto por cesárea siempre es responsabilidad de los profesionales ginecológicos y atiende a razones estrictamente médicas, no olvidemos que es una intervención quirúrgica (con anestesia) en la que se realiza la apertura de la pared abdominal y el útero, que conlleva sus riesgos e implica un postoperatorio más molesto. La mujer tendrá que permanecer hospitalizada unos tres o cuatro días y luego deberá ir recobrando la normalidad paulatinamente, con ciertas precauciones y con cuidados específicos.

Procedimiento paso a paso en el hospital

Una vez finalizada la cesárea, se traslada a la madre a una sala de reanimación o Unidad de Recuperación Post Anestésica (URPA), donde permanece unas tres horas bajo control médico. Allí se valoran “la recuperación postanestésica, el riesgo de hemorragia, y la contracción uterina”, tal y como especifica Miriam de la Puente Yagüe, especialista en Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico San Carlos de Madrid.

Muchos hospitales ya están aplicando protocolos de humanización de la cesárea para procurar que, siempre que sea posible, la mujer esté con su bebé, e incluso con su pareja, desde el principio; lo que es muy beneficioso, sobre todo a nivel psicológico. “En el primer momento se le entrega a la mujer a su hijo para iniciar el método canguro o piel con piel y comenzar, si es posible, con la lactancia en el mismo quirófano. Tanto la madre como el recién nacido pasan al Servicio de Reanimación en la misma cama y allí permanecen juntos hasta que el pequeño es trasladado de forma momentánea al Servicio de Neonatología para realizarle los primeros cuidados. Aunque, desde que nace, el bebé también está acompañado por un médico y una enfermera del Servicio de Neonatología, que valoran en todo momento su situación, mientras está piel con piel con su madre”, explica el doctor Jesús Grande, jefe de Sección de Asistencia al Parto del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Universitario 12 de Octubre.

Posteriormente la recién estrenada mamá pasa a la habitación, donde el equipo de enfermería y los obstetras se encargan de controlar las constantes y vigilar que todo vaya bien, ya que en estas primeras horas está sondada y no puede ni comer ni beber, por lo que recibe los nutrientes mediante suero intravenoso (lo habitual es que el gotero y la sonda no se retiren hasta un mínimo de 12 horas después).

Además, conforme van pasando los efectos de la anestesia empezará a sentir dolor en la zona, por lo que le administrarán analgésicos o calmantes. Luego se pasa a una dieta semilíquida y principalmente durante la hospitalización “la atención se centra en los cuidados de la herida quirúrgica y en ayudar a la mujer para que se instaure la lactancia materna”, según indica Jesús Grande.

Por último, se procura que la mujer se incorpore y comience a andar lo más pronto posible, para facilitar el tránsito intestinal y la circulación sanguínea, y para que se encuentre más ágil, vaya cogiendo confianza en sí misma, y se sienta capaz de cuidar a su bebé más rápidamente.

Y tal y como indica la doctora Miriam de la Puente Yagüe, “existe la posibilidad, en algunos centros, de una duración de la estancia hospitalaria más corta, por ejemplo, dos días, comenzando la deambulación precoz. De esta manera se consigue reducir la tasa de complicaciones en el ámbito emocional, como consecuencia de un ingreso duradero”.

Actualizado: 30 de Octubre de 2017

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