PUBLICIDAD

Diástasis abdominal
La diástasis abdominal es una disfunción del tejido conectivo del abdomen ocasionada por la separación de los rectos. Aunque es difícil recuperar la situación inicial, el abdomen puede mejorar con el tratamiento adecuado.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Qué es la diástasis abdominal o de rectos: causas y síntomas

mujer con posibles problemas de diástasis abdominal

Foto de Freepik © diller

No hay datos oficiales de la prevalencia de la diástasis abdominal pero se estima que gran parte de la población la padece, la ha padecido o la padecerá en algún momento de su vida. El sedentarismo, las posturas inadecuadas, las gestaciones, los cambios hormonales o determinadas cirugías pueden ocasionar este problema. Y, aunque se suele pensar que sólo afecta a las mujeres tras un embarazo, lo cierto es que también los varones pueden padecerla.

Analizamos por qué aparece, cómo se diagnostica y qué podemos hacer si sospechamos que podemos sufrir una diástasis de rectos o de abdomen en el siguiente artículo.

La diástasis abdominal no es sólo cosa de mujeres

A lo largo de nuestra vida el cuerpo cambia. Lo hace de manera natural o como consecuencia de procesos fisiológicos, operaciones o lesiones. Una de las patologías más comunes es la de la diástasis abdominal, definida por Violeta González, fisioterapeuta experta en suelo pélvico y fundadora del Centro de Fisioterapia Mainos, como “una disfunción del tejido conectivo de nuestro abdomen en la que se ocasiona una separación de los músculos rectos abdominales”. Añade que, si bien la pared abdominal es un conjunto de músculos entrelazados entre sí, y unidos por fascias, los rectos abdominales son los dos músculos más superficiales de este conjunto. Son largos, planos y van desde el pubis a las costillas y están unidos uno al otro por la línea alba”. Para la fisioterapeuta madrileña, una forma sencilla de verlo es pensar en un agujero en nuestra tableta, por encima o por debajo del ombligo.

A nivel externo, uno de los signos más claros de la diástasis es el aumento del abdomen, pero lo cierto es que el papel de los abdominales va mucho más allá de una función estética: “son los músculos que sostienen los órganos internos y estabilizan la zona central de nuestro cuerpo. Se encargan de dar movilidad al tronco, participan en la respiración, sostienen anteriormente nuestra columna y reparten las cargas corporales cuando levantamos peso. Nuestros rectos abdominales trabajan principalmente en la flexión de tronco, pero participan junto con el resto de músculos abdominales en todas las demás funciones”, explica Violeta González, para hacernos una idea de las consecuencias de este problema.

chica con problemas de diástasis abdominal
Foto de Freepik ©

Es muy difícil establecer la prevalencia de esta patología ya que, aunque diversas fuentes señalan que más de la mitad de las embarazadas sufren una diástasis abdominal que no remite por sí misma en el posparto, no hay datos recientes oficiales que nos muestren un mapa real de esta afección. Además, aunque tendemos a pensar que estamos ante un problema femenino, que suele dar la cara al final del embarazo y durante el posparto, lo cierto es que los hombres también pueden padecerla, y es relativamente común en los recién nacidos.

Las causas de la diástasis de rectos, según la fundadora de Mainos, se encuentran en factores como el sedentarismo, la falta de tono en la pared abdominal, la mala gestión de las cargas, cirugías que afecten a la pared abdominal, exceso de peso u obesidad, distensión de las vísceras pélvicas y abdominales, inflamación intestinal, estreñimiento, gases o malas digestiones.

Según la experta, los niveles hormonales y la calidad del tejido también son un importante condicionante: “de la misma forma que una persona de raza negra suele tener una peor cicatrización o una mayor masa muscular que las personas de raza blanca, la carga genética de cada persona afecta a sus tejidos y a la calidad de estos. Además nuestros músculos están influenciados por los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo o al momento del ciclo menstrual, afectan de manera clara y directa al colágeno de los tejidos de su organismo”.

Actualizado: 24 de Septiembre de 2018

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD