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Tercera edad
Claves para evitar despistes
El cerebro comienza a envejecer a los 40 años, e incluso antes, y es normal que disminuyan capacidades como la memoria. Pero la edad aporta sabiduría, sigue estos consejos que te ayudarán a evitar despistes.
Escrito por Eva Salabert, Periodista experta en salud
Despistes en la tercera edad

A partir de cierta edad nuestra memoria pierde fuelle y los despistes son más habituales.

Claves para evitar despistes

El cerebro comienza a envejecer alrededor de los 40 años, aunque algunos expertos adelantan el inicio de este proceso de envejecimiento a la década de los 30. Las funciones cognitivas, como la capacidad de razonar y la memoria, comienzan a deteriorarse mucho antes de que empecemos a tener distracciones y olvidos, y a lamentarnos de lo despistados que nos hemos vuelto.

Sin embargo, y antes de alarmarnos porque no recordamos el nombre de una persona que nos acaban de presentar, o lo que comimos el domingo, o dónde aparcamos el coche ayer cuando llegamos a casa, hay que señalar que aunque no afecte a todas las personas por igual, es normal tener ciertos despistes, e incluso más dificultades para aprender cosas nuevas y fijar los recuerdos que cuando éramos jóvenes.

Pero también es importante saber que el envejecimiento no provoca, por sí mismo, una pérdida significativa de la memoria, y que si en vez de tratarse de episodios aislados, los olvidos son frecuentes e importantes, hasta el punto de interferir en el desarrollo normal de tus actividades cotidianas y afectar a tu calidad de vida, es necesario consultar de inmediato con un médico porque puede ser un síntoma de otras enfermedades.

Causas de olvidos y despistes en la tercera edad

Entre las principales causas de los olvidos y despistes que sufren las personas mayores están el estrés continuado y la acumulación de tareas. La mayoría de los adultos mayores tienen que estar pendientes del trabajo, el mantenimiento de la casa o el cuidado de otros (hijos, padres, nietos, mascotas…), y por ello deben priorizar y atender primero lo más relevante, dejando en un segundo plano las tareas que pueden esperar. Además, el olvido es saludable y necesario, y la memoria, selectiva, porque en caso contrario enloqueceríamos con el bombardeo de estímulos que recibimos permanentemente a través de los sentidos.

Los trastornos emocionales como la ansiedad o la depresión también afectan a las capacidades cognitivas y pueden dificultar el desempeño de las tareas habituales y perjudicar la memoria a corto plazo, aunque esto se resuelve tratando el problema emocional.

El consumo o la exposición a sustancias tóxicas, como el alcohol, el cannabis, la cocaína, o el tabaco, entre otras, puede provocar un daño permanente en el cerebro que tenga como consecuencia la pérdida de memoria y otras funciones cognitivas, que se acentúa al llegar a la edad adulta. También algunos medicamentos, un déficit de vitamina B12 o algunas enfermedades, como por ejemplo problemas de tiroides, pueden provocar fallos de memoria.

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Entrevista con el experto

Dr. Francisco Mora Teruel

El neurocientífico Dr. Francisco Mora Teruel es autor del libro '¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?'. 

Dr. Francisco Mora Teruel

Doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford, experto en el funcionamiento del cerebro
“Cuando se habla del proceso de envejecimiento y se dice que mueren las neuronas es mentira; en una persona sana la potencialidad plástica del cerebro se mantiene a lo largo de toda la vida”

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