La osteoporosis suele cursar de manera asintomática hasta que se produce una fractura. Son denominadas ‘fracturas por fragilidad’ y afectan a una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres de 50 años o más.. Es un error común atribuir el dolor de extremidades, lumbar o de alguna articulación a la osteoporosis. La osteoporosis no duele.

Las más frecuentes son las fracturas de las vértebras, y una gran mayoría son asintomáticas y se diagnostican de manera accidental por una radiografía, u otra prueba de imagen que se solicita por otro motivo. Cuando presentan síntomas, suelen cursar con dolor agudo (repentino y fuerte en la parta baja o media de la columna) o crónico (duración de más de seis meses), curvatura o deformidades en la columna (cifosis progresiva o, como se conoce popularmente, chepa o joroba) y disminución de la talla (más de 3 centímetros). Se localizan sobre todo en la mitad inferior de la columna dorsal y en la mitad superior de la columna lumbar.

Síntomas de la osteoporosis

Las fracturas de cadera son también muy prevalentes y afectan al 15% de las mujeres y al 5% de los hombres de más de 80 años. Generalmente son consecuencia de una caída, y cursan con dolor agudo e incapacidad para movilizar la extremidad afectada. A menudo el tratamiento de este tipo de fracturas es quirúrgico, por lo que es una causa frecuente de ingreso hospitalario en personas ancianas.

Señales de alerta de la osteoporosis

Existen, por lo tanto, las siguientes formas de comienzo o síntomas que pueden indicar la presencia de osteoporosis:

  • Detección en personas asintomáticas y sin historia de fracturas previas que presentan múltiples factores de riesgo (pérdida de la menstruación antes de los 40 años, o tras cirugía de extirpación de los ovarios, historia familiar de osteoporosis o fracturas, dieta inadecuada pobre en calcio, estilo de vida sedentario, abuso de alcohol o tabaco, o tratamiento prolongado con determinados fármacos).
  • Presentar fracturas de repetición de huesos largos (húmero, fémur o radio a nivel de la muñeca) de manera espontánea, o ante mínimos golpes o caídas.
  • Padecer fracturas vertebrales por un pequeño movimiento (toser, estornudar o agacharse), o incluso sin relación con ningún desencadenante.
  • Como consecuencia de fracturas vertebrales repetidas se puede producir, sobre todo en edades más avanzadas, una mengua de la talla o aparición de joroba (por disminución de la altura de los cuerpos de las vértebras).
Infografía
Infografía: worldosteoporosisday

Creado: 2 de agosto de 2010

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