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Tercera edad
Niebla cerebral
La niebla cerebral no es un simple despiste o un olvido, sino una alteración que hace que el cerebro se ponga 'en pausa' y se aísle de la realidad. Conoce sus causas, por qué afecta más a los mayores y cómo afrontarla.
Escrito por Marina García, Periodista, experta en salud y tercera edad

Qué es la niebla cerebral y cuáles son sus síntomas en los mayores

Adulto mayor con problemas de niebla cerebral

Las personas con niebla cerebral se suelen quedar en blanco.

La niebla cerebral, también conocida como fibroniebla o niebla mental, es una alteración en el cerebro que pueden presentar los adultos mayores, pero también personas más jóvenes, como aquellas que sufren fibromialgia. Puede deberse a diferentes causas, aunque el motivo concreto por el que se desencadenan estos episodios aún no está del todo claro.

Investigadores de la Universidad de Wisconsin-Madison descubrieron que el origen del problema puede estar en diferentes grupos de neuronas corticales. Cuando surge la niebla cerebral el cerebro no dispone de la energía suficiente para seguir pensando, pierde recursos cognitivos, y es como si se apagase. La persona que la padece se queda en blanco, no puede continuar con la conversación que estaba manteniendo, o no es capaz de saber qué es lo que iba a hacer en ese momento.

Señales que alertan de que el mayor padece niebla cerebral

Una persona que presenta fibroniebla puede sentir varios de estos síntomas combinados:

  • Pérdida de memoria: entre quienes la padecen es muy común que olviden información sencilla, como el nombre de un familiar o la conversación que acaban de mantener con un amigo, ya que les resulta especialmente complicado retener información verbal. Los olvidos surgen a corto plazo normalmente.
  • Falta de comprensión: la niebla cerebral también provoca que el cerebro no sea capaz de asimilar lo que se está leyendo o la explicación de otra persona, por muy sencilla que sea.
  • Poca claridad y rapidez de pensamiento: resulta complicado centrarse en un tema, trabajar en él, o sacar conclusiones del mismo aunque se esté familiarizado con él. Además, los pensamientos se desarrollan de forma muy lenta.
  • Perder la orientación: la dificultad para pensar provoca que la persona con niebla mental se desoriente incluso en lugares que conoce. Puede necesitar varios minutos para saber el camino que debe seguir.

Actualizado: 7 de Marzo de 2018

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