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Mascotas
Criar a un perro de asistencia
Los perros de asistencia ayudan a personas con discapacidad a tener una vida más fácil. Pero antes de convertirse en asistentes, necesitan un entrenamiento especial que comienza en casa de una familia de acogida.
Escrito por Diana Oliver, Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana

Cómo se entrena al perro de asistencia

Los perros de asistencia son los ojos, los oídos y las manos de quienes tienen algún tipo de discapacidad, enfermedad, o cualquier otro problema que requiera de apoyo, por lo que la crianza y el entrenamiento de estos animales se ha vuelto imprescindible para la sociedad. De ahí la importancia de las personas que voluntaria y desinteresadamente se deciden a acoger en sus hogares un cachorro que se convertirá en un futuro perro de asistencia.

  • Socialización. Una fase fundamental del entrenamiento comienza en la etapa de cachorro, de ahí la importancia del papel que desempeñan las familias que se deciden a acoger en su hogar al que será un futuro perro de asistencia. Es lo que se conoce como período de socialización, que abarca desde las 8-10 semanas de vida hasta que el perro cumple el año. El objetivo es que el animal conozca y se acostumbre a los ruidos, los olores, el trato con adultos y niños, la calle, la casa..., y aprenda a integrase en la sociedad, para evitar miedos o futuros problemas de comportamiento.
  • Entrenamiento. Pese a que el entrenamiento de un perro de asistencia comienza desde que es un cachorro, con ejercicios que irá perfeccionando durante el año que pasa con la familia de acogida (paseos por la calle, obediencia y habilidades en casa, en lugares públicos, de trabajo, en medios de transporte…), el grueso del entrenamiento debe ser llevado a cabo por expertos formados en profundidad al respecto y de acuerdo a la normativa legal. Siempre será un adiestramiento en positivo con el fin de que el animal tenga un buen incentivo (no porque se les obligue a hacerlo). Es por ello que este tipo de entrenadores deben atender en todo momento las necesidades del perro y observar los niveles de estrés que les pueda producir la repetición de los ejercicios.
  • Selección del usuario. Para poder solicitar el acompañamiento de un perro de asistencia, es imprescindible que el solicitante acredite su discapacidad con el certificado correspondiente y, normalmente, debe pasar por cuatro fases hasta llegar a conseguirlo: entrevista previa (para valorar la capacitación del usuario), información (qué es un perro de asistencia y qué supone tener un animal en casa), reflexión (sabemos qué es, ¿lo queremos?)  y preparación (si tras informarse sobre los perros de asistencia, es apto para solicitarlo y el usuario quiere seguir adelante, comienza la preparación sobre el manejo de su futuro compañero).
  • Adaptación al usuario. Una vez que el perro de asistencia se ha entregado al usuario que lo solicita, ambos deben hacer un ejercicio de adaptación y practicar juntos todo lo aprendido. El dueño también deberá entrenarse para entender a su fiel compañero y saber recompensarle por los ejercicios bien hechos. Es un aprendizaje mutuo que nunca termina.
  • Revisión. Una vez que el usuario y el animal conviven, continúan las revisiones con sus entrenadores para poder detectar a tiempo relajaciones en las rutinas, o ejercicios que deben ser reforzados. 

Actualizado: 24 de Octubre de 2016

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Escrito por:

Diana Oliver

Periodista especializada en mascotas, maternidad e infancia y vida sana
Diana Oliver

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