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Mascotas
Cólico equino
El cólico equino es un síndrome muy frecuente en el caballo, con múltiples causas, que de no tratarse puede resultar muy grave. Aprende a reconocer sus síntomas y realizar los primeros auxilios para aliviar su dolor.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Cómo reconocer un cólico equino: síntomas y diagnóstico

Los caballos que sufren un cólico pueden mostrar una amplia variedad de síntomas, en ocasiones muy sutiles y en otras verdaderamente espectaculares. En buena parte esto dependerá del carácter del animal y de su umbral del dolor, aunque en general los caballos son animales muy sensibles.

La intensidad de los síntomas no tiene por qué estar relacionada con la gravedad del cólico, pero se puede hacer una clasificación de los mismos en función del grado de dolor que sufra tu caballo:

  • Dolor leve: el animal escarba el suelo, se mira los flancos, se estira o juguetea con el agua y la comida. Puede mostrarse inapetente o tumbado más tiempo de lo habitual y a veces levanta el labio superior y lo muestra tembloroso.
  • Dolor moderado: el caballo se muestra más nervioso y agitado, se mira los flancos y se da patadas contra el abdomen. Es frecuente que se revuelquen por el suelo y que adopten una postura en cuclillas.
  • Dolor grave: la agitación es mucho más fuerte, el caballo puede relinchar, mostrarse violento, dejarse caer al suelo repentinamente y sudar en exceso.          

Diagnóstico del cólico en los caballos

Con el fin de identificar si tu caballo sufre o no un cólico, tu veterinario te hará una serie de preguntas para recabar información para lograr un diagnóstico certero y determinar el tratamiento más adecuado para el animal. En este sentido, indagará sobre el comportamiento que has observado en tu caballo y durante cuánto tiempo. También es importante conocer su modo de vida (estabulado, al aire libre), si está habituado a realizar ejercicio, de qué se alimenta, si le desparasitas de forma regular y si le has administrado algún medicamento recientemente. También es útil comentar al especialista si le has observado comer o beber, si ha defecado y cómo son las heces.

A continuación, el veterinario realizará una exploración completa del animal, observando su comportamiento, su estado corporal, si su abdomen está hinchado, si se pueden auscultar sonidos digestivos y tomará sus constantes vitales. Los caballos que sufren un cólico pueden tener una temperatura normal (37-38 ºC), fiebre (indica inflamación o infección) o hipotermia (posible estado de shock). La frecuencia respiratoria y cardiaca suelen elevarse debido a la distensión abdominal y al dolor. Además, observará el color de la mucosa oral (la parte interna del labio) que puede estar más pálido de lo normal.

Un procedimiento habitual para diagnosticar cólicos en los caballos es el sondaje nasogástrico, es decir, la introducción de un tubo a través de los ollares hasta el estómago, con una doble finalidad. Por un lado, tomar una muestra del contenido gástrico para analizarlo y, por otro, descomprimir el estómago, aliviando el dolor y previniendo la rotura del órgano.

En ocasiones, es necesario realizar otras pruebas para ahondar en el diagnóstico, como analíticas sanguíneas, punción del abdomen para obtener una muestra del líquido o eliminar gas, radiografías y ecografías.

Actualizado: 29 de Mayo de 2017

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