Síndrome del gato paracaidista

El síndrome del gato paracaidista es la caída de un gato desde cierta altura. Su edad, que no esté esterilizado, o un cambio de domicilio son algunos factores de riesgo que puedes contrarrestar con medidas protectoras en casa.
Síndrome del gato paracaidista

Actualizado: 26 de agosto de 2020

Los gatos han sido y son protagonistas de cuentos y narraciones, y sobre ellos circulan infinidad de mitos y leyendas a los que siguen unidos en la actualidad: la mala suerte asociada a los gatos negros; las siete vidas de los más intrépidos, o su capacidad para caer siempre de pie.

Ninguna de ellas es cierta, si bien son animales muy flexibles y cuentan con el llamado “reflejo de enderezamiento”, que consiste en que a cierta altura logran posicionarse para amortiguar el impacto y caer de pie. Aunque no siempre, claro, y los gatos también se lesionan y, por supuesto, solo tienen una vida. ¿Qué ocurre si nuestro gato se precipita al vacío desde una altura considerable? Es lo que se conoce como síndrome del gato paracaidista y no siempre salen ilesos, por lo que debemos prevenir este tipo de accidentes.

Causas del síndrome del gato paracaidista

El síndrome del gato paracaidista o gato volador ocurre cuando el felino se precipita al vacío desde un balcón, terraza o ventana, es decir, desde una altura elevada, a consecuencia de un despiste o un resbalón derivado de la inexperiencia a la hora de calcular distancias, explica Conchi Martín, psicóloga especialista en comportamiento felino.

Gato paracaidista

Según la experta, suele ocurrir en el caso de gatos jóvenes o en gatos adultos con merma de capacidades, así como en felinos no castrados que al alcanzar la madurez sexual empiezan a salir al exterior en busca de compañero o compañera. Pero, como advierte, “ningún gato está exento de sufrir en algún momento una caída al vacío”. 

Flor Dessal, veterinaria en centro clínico felino Gattos, advierte que se llama síndrome a un conjunto de síntomas, pero no es una patología en sí misma. “Es equivalente a decir que el gato ha sufrido un politraumatismo”, señala. Entre los factores de riesgo Dessal añade el cambio de domicilio o la presencia de personas o animales extraños en la casa; esto último puede hacer que el animal tienda a escapar. ¿Es algo habitual que se vea en la clínica? “Por suerte no, vemos unos 15 casos al año”, responde.

Síndrome del gato paracaidista: cómo evitarlo

La altura va a determinar en muchos casos las posibles lesiones o, incluso, la supervivencia del gato. Pero no sólo, la pericia del gato y su capacidad para caer de forma adecuada, así como su estado físico (obesidad, falta de ejercicio…), determinará también las consecuencias. “Las consecuencias de una caída pueden ir desde pequeñas heridas superficiales en el gato hasta traumatismo cranoencefálico, lesiones medulares severas o rotura de órganos internos”, explica Flor Dessal. 

Recomendaciones para reducir el riesgo de caídas en los gatos

En ocasiones, caer desde una altura no demasiado elevada puede causar más lesiones, o más graves, que si la caída se hubiera producido desde una altura mayor. Se cree que esto ocurre porque el sentido de “enderezamiento” del gato le permite darse la vuelta mientras cae y amortiguar así parte del golpe. Ahora bien, sobre este mecanismo, aunque estudiado en diversos momentos a lo largo de la Historia, sigue habiendo muchas incógnitas.

La prevención de las caídas es la única forma de evitar el síndrome del gato paracaidista. Para Flor Dessal lo ideal es poner redes en ventanas y terrazas, de modo que aumentemos la seguridad del hogar para el felino. Recuerda la psicóloga Conchi Martín que en un hogar donde se convive con gatos, el mayor riesgo para que se produzca este síndrome es, por un lado, tener las ventanas, balcones y terrazas sin protección y, por otro, tener a tu gato sin esterilizar

Gato en el veterinario

“La gatificacion del hogar o enriquecimiento ambiental felino, es de vital importancia, al igual que el gato esté esterilizado. Las mallas para gatos evitan que el animal salga y se tumbe en el poyete de la ventana o camine elegante por la barandilla de un 5° piso, con el riesgo de que caiga al vacío”, manifiesta. 

Eso sí, para Conchi Martín es fundamental que para suplir esa necesidad de observación desde las alturas, distribuyamos en casa estantes y plataformas en zonas seguras, junto con postes para trepar y hamacas para dormir: “al crear un espacio tridimensional aumentamos el espacio disponible para el gato, facilitamos que haga ejercicio y damos más opciones a la exploración. Para que nuestro amigo felino se sienta seguro, debe disponer de una zona de observación de su territorio en alto y de vías de escape si convive con otro gato”, concluye. 

Creado: 14 de agosto de 2020

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