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Mascotas
Educar al gato en casa: pautas y consejos básicos
Si has decidido tener un gato como mascota necesitas conocer sus necesidades y las claves para proporcionarle un estado de bienestar que favorezca su educación y una correcta convivencia en el hogar.
Escrito por Elena Romero García, Veterinaria especialista en medicina de pequeños animales

Consejos para educar al gato en tu hogar

Un gato educado es aquel que convive en armonía con el resto de los individuos de una casa. Para conseguir este propósito, se debe entender la naturaleza del gato como especie y adaptar sus necesidades y las nuestras. Y es que, los gatos se caracterizan por tener un carácter independiente y una marcada tendencia territorial; y es algo que como dueños conviene entender y respetar para evitar problemas con tu nueva mascota.

Los gatos que viven en libertad ocupan la mayor parte de su tiempo en descansar, acicalarse, cazar y dejar marcas en su territorio. Para que un gato se sienta bien cuando vive en casa, necesita expresar estas tendencias naturales. No vale solo con tener cubiertas sus necesidades básicas, como el agua y la comida, también es un requisito para el gato poder explorar el entorno, marcar su territorio o jugar a perseguir objetos simulando el acto de la caza.

Nuestro objetivo pues como propietarios es encontrar un equilibrio para el desarrollo de las conductas innatas del gato dentro del domicilio, consiguiendo un individuo relajado y adaptado, sin que esto resulte incómodo en la convivencia.

¿Cómo me relaciono con mi gato?

Socialmente el gato se define como independiente. El gato salvaje vive solo y no crea grupos. Busca la compañía del sexo contrario solo para la reproducción. En casa debemos favorecer su independencia dejando que sea el gato quien decida el grado de contacto social que quiere mantener con cada componente de la familia con la que convive. Por tanto, no debemos forzarlo a estar con nosotros o acariciarlo más tiempo del que él considere aceptable. Además, le gusta disfrutar de momentos de privacidad alejado de otros gatos o personas.

Los gatos tienen una conducta de juego muy acentuada, sobre todo en sus primeros meses, y su distracción favorita es perseguir objetos en movimiento como si los cazaran. Por eso, si jugamos con ellos usando nuestras manos o pies conseguiremos que nos muerdan. El juego ideal es usar una pelota de papel o juguetes diseñados especialmente para ellos y realizar una o dos sesiones al día. Jugar a diario favorece la interacción con ellos y minimiza el estrés y, además, el ejercicio previene la aparición de ciertas enfermedades relacionadas con el sedentarismo y la obesidad.

No se debe usar el castigo porque no es un método aceptable de educación para el gato, sino una fuente de estrés, miedo e incluso agresividad.

Actualizado: 30 de Noviembre de 2015

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