Google+
YouTube

Dieta y nutrición

Megarexia
Escrito por Eva Salabert, periodista experta en salud
Este trastorno alimentario, la megarexia, es el lado opuesto a la anorexia: personas peligrosamente obesas que frente al espejo se ven delgadas y sanas. Las grasas, el 'fast food' o los postres son su pan de cada día.

Prevención de la megarexia

La mejor prevención contra los trastornos alimentarios, incluida la megarexia, es establecer desde la infancia un estilo de vida saludable, que incluya la práctica de ejercicio físico de forma regular y una alimentación equilibrada, en la que no falte ningún alimento, pero que limite al máximo la ingesta de productos hipercalóricos y poco nutritivos. Enseñar a los niños a que se encuentren a gusto con su físico, pero vigilar que no se produzca sobrepeso ya desde la infancia y, en caso de que necesiten adelgazar, solicitar siempre el consejo de un profesional médico, para evitar que caigan en conductas peligrosas como dejar de comer.

Algunos padres confunden los kilos de más con un signo de buena salud en el caso de los niños, y no se debe quitar importancia al hecho de que el niño coma más de lo normal para su edad y constitución, o se alimente casi exclusivamente de hamburguesas, pizzas y perritos calientes, acompañados de refrescos azucarados, pensando en que ya cambiará y tendrá tiempo de preocuparse de la línea cuando crezca. Un niño obeso tiene muchas más posibilidades de convertirse en un adulto obeso.

 
Actualizado: 20/11/2011

PUBLICIDAD

Entrevista

Ana Isabel Gutiérrez Salegui

Autora de ‘Consume y calla’

“Hemos convertido la comida normal en un pecado y nos pasamos la vida cumpliendo penitencias”

 

25% de la energía diaria debe aportar el desayuno

Un desayuno saludable debería incluir hidratos de carbono, como cereales o pan, proteínas y grasas saludables, lácteos, y alimentos ricos en fibra como las frutas.

Fuente: 'Aeofruse-Almendrave, Asemac, Asozumos, Fenil y la Interprofesional del Aceite de Oliva Español'

 

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD