Diabulimia: diabéticos con bulimia

La diabulimia es un trastorno debido a que, por el aumento de peso que se produce por el uso de la insulina, algunos diabéticos adolescentes deciden no utilizarla o recurren a métodos purgativos para no engordar.

Diabéticos con bulimia: dos trastornos en uno

Diabulimia: diabéticos con bulimia

Actualizado: 29 de noviembre de 2022

El aumento de peso que se produce por el uso inicial de la insulina en las personas diabéticas ha provocado que algunos pacientes adolescentes decidan no utilizarla y recurran a métodos purgativos con tal de no engordar, es el caso de un trastorno conocido como diabulimia.

Diabéticos con bulimia: dos trastornos en uno

Los trastornos de la conducta alimentaria más frecuentes y estudiados y de los que parten la mayoría de los nuevos desórdenes son la anorexia y la bulimia. En este último, las personas se caracterizan por darse un atracón al que le sigue un comportamiento de compensación, que se denomina purga.

Mujer con trastorno de diabulimia: diabetes y bulimia

La purga suele practicarse con el ayuno de algunas comidas, vómitos, la práctica excesiva de ejercicio físico, el uso de laxantes sin prescripción médica o con las restricciones voluntarias de las dosis recomendadas de insulina, todo ello con el fin de perder peso o de no ganar nuevo. Es la manera en la que la bulimia y la diabetes se encuentran y dan lugar a este nuevo trastorno, la diabulimia, que es aún más complejo de tratar.

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Tal y como confirman los últimos estudios que han tratado de averiguar por qué se produce la diabulimia entre las personas diabéticas, algunas chicas jóvenes con diabetes han demostrado tener más del doble de probabilidades de desarrollar un trastorno alimentario en comparación con mujeres de la misma edad sin diabetes. ¿Por qué? Rosa Elena Yáñez, especialista en nutrición, metabolismo y diabetes, explica que entre los jóvenes, especialmente entre el sexo femenino, el aumento de peso o el cambio corporal que se produce con la maduración puede producir insatisfacción y preocupación, “esto aumentaría si el nuevo diabético además es vulnerable o ya tiene principios de algún otro trastorno”, remarca Yáñez.

Problemas derivados de la diabulimia

Según publica el ensayo The Diabetes Control and Complications Trial’, sobre el control de la diabetes y sus complicaciones, el hecho de que la utilización de insulina se asocie a un aumento de peso, especialmente al comienzo de la terapia, puede llegar a generar una insatisfacción con el propio cuerpo en el adolescente.

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Si el adolescente diabético descubre que se pierde peso con la omisión o la disminución de la dosis de la insulina (diabulimia) “puede ser fatal”, comenta la especialista en diabetes. Y es que, según explica, “dejar de lado la insulina llevaría a la aparición de deshidratación, cetoacidosis diabética (cuando el cuerpo no puede utilizar el azúcar como fuente de energía y, en su lugar, utiliza la grasa corporal) y la presencia precoz de complicaciones diabéticas (fallos en el corazón, en la retina, en el hígado…)”. Lo que conlleva a tener menor calidad de vida, más ingresos hospitalarios y un mayor riesgo de mortalidad, si se compara con las mujeres que siguen sus tratamiento con normalidad.

Chica con problemas derivados de la diabulimia

El control del peso y la glucosa es positivo

Esta difícil etapa puede agravarse si no existe un asesoramiento nutricional eficaz. Y es que, a veces no se informa debidamente al adolescente diabético del posible aumento de peso derivado de la aplicación de insulina y, sobre todo, de cómo controlarlo. Yánez aconseja “lograr controlar la glucosa con la alimentación, ya que en caso contrario, podrían aumentar los sentimientos de fracaso, impotencia y estrés”, lo que podría derivar en episodios de ingestión voraz de alimentos o de la restricción de ellos, empeorando los síntomas de este trastorno de la conducta.

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Por ello, con el fin de reducir el riesgo de que aparezca la diabulimia, las personas diabéticas deben dejarse asesorar nutricionalmente para saber controlar la ingesta de alimentos con el fin de lograr sus metas glucémicas y un peso normal a su edad y condición física.

Además, “tener los niveles correctos de glucosa en sangre reduce el riesgo de que aparezcan conductas compulsivas y ansiosas propias de un desorden alimenticio”, recomienda Rosa Elena. De este modo, el adolescente sabrá cómo regular la cantidad de insulina que necesita y se sentirá mejor con su tratamiento y con su cuerpo.

Creado: 19 de enero de 2012

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