PUBLICIDAD

Embarazo
Loquios y entuertos
A pesar de su nombre y de las molestias que puedan provocar, los loquios y entuertos son dos mecanismos del cuerpo que te ayudarán a que tu útero recupere la normalidad tras el embarazo y el parto.
Escrito por Carmen Moreno, Periodista especializada en Salud, Embarazo, Infancia y Tercera Edad
Revisado por Rosa María Plata, Vicepresidenta de la Asociación Española de Matronas

Qué son los loquios

Los loquios y entuertos son dos mecanismos naturales (de evacuación y contracción, respectivamente) que se producen tras el parto, durante la etapa conocida como puerperio, y cuya función principal es la de ayudar en un primer instante a evitar la hemorragia posparto y que el útero retorne a su estado normal tras las modificaciones sufridas como consecuencia del embarazo y del parto.

Qué son los loquios

El puerperio es la etapa que se extiende desde el parto (expulsión fetal)  hasta la completa normalización del organismo femenino. Durante las seis semanas que dura (popularmente conocida esta etapa como cuarentena), tienen lugar algunas circunstancias que favorecerán la recuperación del útero. Una de ellas son los loquios.  

Qué son los loquios

Se conoce como loquios el fluido vaginal que comienza a expulsar la mujer tras el parto, ya sea vaginal o por cesárea, resultado de la herida que queda en el útero tras el desprendimiento de la placenta en el alumbramiento. Y es que, durante el embarazo la placenta se enraíza a la capa interna del útero mediante una red de vasos sanguíneos y a su expulsión hay una rotura de estos vasos produciéndose consiguientemente un sangrado.

Además de sangre, este fluido conocido como loquios se compone de mucosa y membranas procedentes del útero, el cuello y la vagina y de leucocitos.

Cuánto duran los loquios

En general, los loquios suelen durar alrededor de 15 días, aunque ni la cantidad ni la duración es igual en todas las mujeres. Existen algunos factores que pueden influir en un incremento de estos, como el embarazo múltiple, multíparas (que han parido anteriormente), fetos muy grandes (macrosomas) o una gestación con gran cantidad de líquido amniótico (polihidramnios). En todos estos casos el útero queda más distendido, por tanto necesitará más esfuerzo para contraerse y los loquios suelen prolongarse un poco más.    

Por el contrario, hay una circunstancia que favorece que estos loquios puedan acabar antes: la lactancia. La razón se encuentra en el reflejo de Ferguson. Cuando se pone el bebé al pecho y se agarra bien, la succión provoca un reflejo en la hipófisis de la madre que segrega oxitocina. Esta hormona estimula el útero y hace que se contraiga, favoreciendo la reducción del sangrado y la involución del útero, es decir, el que este órgano vuelva a la normalidad.

Etiquetas: 

Actualizado: 21 de Diciembre de 2016

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Síguenos en las redes sociales

Síguenos en las redes sociales

PUBLICIDAD

Escrito por:

Carmen Moreno

Periodista especializada en Salud, Embarazo, Infancia y Tercera Edad
Carmen Moreno

Revisado por:

Rosa María Plata

Vicepresidenta de la Asociación Española de Matronas

PUBLICIDAD

Entrevista con el experto

Samanta Villar, autora de Madre hay más que una

La televisiva Samanta Villar, que alcanzó la fama con 21 días o Conexión Samanta, desvela su particular visión de lo ‘que nadie te cuenta de la maternidad’ en su libro 'Madre hay más que una'. Foto Marina Vilanova.

Samanta Villar

Periodista, presentadora y autora del libro 'Madre hay más que una', un relato sobre la aventura de ser madre
“Se tendría que pagar un salario a las madres y los padres que crían a sus hijos, porque el sacrificio y la dedicación que requiere es bestial”

PUBLICIDAD

Salud en cifras

x10
se ha multiplicado el número de mujeres que congelan sus óvulos en España desde 2009
'Fuente: 'Informe de Salud de la Mujer Dexeus''