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Embarazo
Maniobra de Hamilton
La maniobra de Hamilton es un método de inducción del parto que consiste en despegar con el dedo las membranas amnióticas de la pared del útero. Conoce cuándo está indicada, sus ventajas y sus posibles riesgos.
Escrito por Amparo Luque, Periodista experta en embarazo e infancia

Qué es la maniobra de Hamilton y cuándo está indicada

Determinadas condiciones médicas o problemas que puedan surgir al final del embarazo pueden hacer necesario la inducción del parto para evitar comprometer la salud de la madre o del feto. Existen diversos métodos para provocar las contracciones uterinas, uno de ellos es la maniobra de Hamilton. Vamos a intentar explicar de forma sencilla en qué consiste y sus pros y contras.

La maniobra de Hamilton consiste “en el despegamiento de membranas para conseguir la liberación fisiológica de prostaglandinas (sustancias utilizadas para la inducción del parto), y así favorecer la maduración del cuello uterino”. Esta técnica, que puede ser efectuada tanto por la matrona como por el ginecólogo, se realiza “mediante un tacto vaginal con un movimiento circular del dedo”, explica la obstetra Silvia Arévalo, responsable de la Unidad de Medicina Fetal del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona. Para poder llevarla a cabo, la bolsa amniótica debe estar en perfecto estado, es decir, la mujer no puede haber roto aguas.

Con ella lo que se pretende es, al final del embarazo, desencadenar el parto espontáneo de una forma natural, provocando las contracciones. Así no se tiene que recurrir a una inducción farmacológica debida a causas obstétricas como pueden ser una gestación prolongada (más allá de la semana 39-40), o un feto pequeño. Sin embargo esta inducción mecánica puede tardar un tiempo en provocar el comienzo del parto; entre 24 y 48 horas.

Ilustración de la maniobra de Hamilton

Es una práctica un tanto controvertida porque, a pesar de ser poco invasiva, de no tener contraindicaciones específicas, y de no conllevar muchos riesgos, ni para la madre ni para el bebé –en general no afecta a las tasas de cesáreas, ni a los partos instrumentales, y no incrementa el riesgo de infección materna o fetal–, la mayoría de las veces se considera innecesaria. La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) señala en sus protocolos que su eficacia para iniciar el parto no ha sido bien establecida.

En qué casos está indicada la maniobra de Hamilton

Para efectuar la maniobra de Hamilton “es necesaria cierta dilatación del cuello del útero”, como indica Silvia Arévalo. Normalmente, se aconseja un mínimo de un centímetro para que el profesional médico pueda proceder correctamente. De hecho, parece que cuanta mayor madurez cervical haya, la inducción tendrá más probabilidades de salir bien y de no presentar complicaciones. Se puede realizar el test o índice de Bishop, un sistema de puntuación que valora el cuello uterino, y otros parámetros como el encajamiento del bebé.

Esta práctica está especialmente indicada para mujeres con 40 semanas de gestación o más, aunque hay que valorar cada caso (por ejemplo, los embarazos gemelares).

Actualizado: 30 de Agosto de 2017

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'Fuente: 'Instituto de Investigación sobre Políticas de Salud Mental del Centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, Canadá''