Parir en tiempos de COVID-19: resuelve tus dudas

Si estás embarazada y se acerca la fecha del parto querrás saber si te harán el test del COVID-19, si tendrás que parir con mascarilla, si podrás estar acompañada, si te separarán del bebé… Resolvemos estas y otras dudas.
Parir en tiempos de COVID-19

Actualizado: 18 de mayo de 2021

¿Estás embarazada? ¿Se acerca la fecha probable de parto que te dio tu ginecólogo? Entonces es muy probable que te preguntes cómo va a ser el nacimiento de tu hijo ahora, en estos tiempos de pandemia del COVID-19. ¿Tendrás que parir con la mascarilla puesta? ¿Podrán acompañarte tus familiares en el hospital? ¿Y qué ocurrirá si eres positivo? ¿Te separarán del bebé? Sigue leyendo y aclara tus dudas para que tengas un parto lo más tranquilo posible.

Lo primero a aclarar es que la situación actual es muy diferente a cuando el SARS-CoV-2 irrumpió en nuestras vidas en marzo de 2020, ya que durante las primeras semanas en algunos centros hospitalarios se optó por adelantar el parto en embarazadas infectadas por el coronavirus y no dejar que el bebé permaneciese con la madre. Sin embargo, estas traumáticas medidas se fueron abandonando al tiempo que la evidencia científica, la propia experiencia y la de otros países confirmaban que no eran necesarias. “Al principio no sabíamos cómo evolucionaba la enfermedad, si las mujeres embarazadas con COVID-19 iban a recuperarse en dos semanas, tres, un mes... Con el conocimiento que tenemos ya de la enfermedad y del tratamiento que hay que aplicar, sabemos que la mayoría de las pacientes incluso en situación crítica supera la enfermedad en dos o tres semanas”, explica el doctor Juan de León Luis, jefe de sección Medicina Materno Fetal del hospital Universitario Gregorio Marañón, de Madrid.

En el parto deberás llevar siempre la mascarilla, pero aunque te resulte molesta no dificulta el trabajo de parto

Y precisamente por ese conocimiento adquirido sobre cómo evoluciona la infección del COVID-19 en gestantes, el parto en estos momentos no difiere mucho a antes de la pandemia. Con una salvedad: las maternidades han tenido que adecuar su forma de actuar para evitar que las madres y sus bebés se contagien, o que si ellas mismas están contagiadas puedan trasmitir la enfermedad a otras ingresadas o al personal del propio hospital.

Parir en tiempos de COVID-19

¿Me harán un test del COVID-19 al ingresar con síntomas de parto?

Cuando las contracciones uterinas se den cada cinco minutos y duren entre 30 y 70 segundos o hayas roto la bolsa de aguas, querrá decir que te has puesto de parto, y que es el momento de acudir al hospital. Al llegar a las urgencias del centro donde has previsto dar a luz, el personal sanitario lo primero que te preguntará es si tienes algún síntoma de COVID-19, es decir, tos seca, fiebre, diarrea, dolor de cabeza… Hay que tener en cuenta que la infección por COVID-19 puede ser asintomática hasta en el 72% de las embarazadas, según un estudio publicado en la revista PLOS One realizado en el Hospital Elmhurst, de Nueva York (EE.UU.). Por eso siempre te van a hacer pruebas de detección del coronavirus, aunque no tengas ni un síntoma. Pero en función de si tienes o no síntomas pueden variar:

  • Si la respuesta es negativa, te harán una prueba de antígenos. Este test “da un resultado rápido y como en el parto tenemos que dar la asistencia en ese mismo momento, así podemos saber si la mujer da positivo o no y actuar con las medidas oportunas. Pero también se hace la PCR porque la fiabilidad es más alta, aunque el resultado tarda más”, informa María Cantos, coordinadora del equipo de matronas del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid. Si el resultado es negativo, pasarás a una sala de dilatación, dentro de lo que se llama “circuito limpio”. Eso sí, con tu mascarilla, que también deberá llevar tu acompañante, así como todo el personal sanitario y no sanitario del centro hospitalario.
  • Si la respuesta es positiva, también te harán estas pruebas. Si el resultado confirma el contagio, entonces te derivarán por una zona del hospital que los profesionales sanitarios llaman “circuito sucio”. Este controvertido término conviene aclararlo: son áreas donde solo se atienden a pacientes contagiados con COVID-19, con profesionales protegidos con trajes EPI.

Cuando llegues al hospital te preguntarán si tienes síntomas de COVID-19 y te harán una prueba de antígenos y una PCR, y según los resultados el parto tendrá lugar en un área u otra del centro

Otra situación ocurre cuando por el motivo que sea (placenta previa, embarazo postérmino, embarazo gemelar, retraso en el crecimiento fetal…) el parto es programado, ya sea vaginal o por cesárea. En ese caso, a la mujer se la cita 48 horas antes para realizar una PCR.

Parir en tiempos de COVID-19: test

Cómo se desarrolla el parto en tiempos de COVID-19

Si no estás contagiada tu parto será igual que antes de que se iniciara la pandemia respetando, siempre que se pueda, tu plan de parto, con unas pequeñas diferencias:

  • Tendrás que dar a luz con mascarilla. “Las mujeres sí que dicen que es un poco molesto, pero no influye en el trabajo de parto”, afirma la matrona. Para facilitar las respiraciones puedes usar las mascarillas quirúrgicas, que permiten coger más aire que las FFP2. Ten en cuenta que el trabajo de parto siempre conlleva unas exhalaciones e inhalaciones muy profundas y constantes que suponen una gran dispersión de partículas aéreas.
  • Te podrán administrar la anestesia epidural si lo deseas, pero si optas por la analgesia por inhalación de óxido nitroso no será posible, ya que obliga a la madre a quitarse la mascarilla.
  • Si has dado positivo en el test de antígenos o ya estabas contagiada con el COVID-19 y los síntomas son leves o moderados, el parto se desarrollará igual. La única diferencia es que el personal que te atiende estará equipado con un traje EPI, y durante el proceso de parto en la monitorización se vigilarán más parámetros.

Si me contagio de COVID-19 al final del embarazo, ¿me adelantarán el parto?

Hasta aquí hemos hablado de qué pasará cuando te pongas de parto, pero ¿y si te contagias de COVID-19 en los días previos o posteriores a la fecha probable de parto? Como dice la matrona María Cantos, “por tener un diagnóstico de COVID-19 no se va a provocar el parto”.

“Depende de la sintomatología, hay mujeres con síntomas muy leves y otras más graves. Hay que individualizar. Según como se encuentre la madre y las constantes del feto. Son dos pacientes, y se realizan pruebas de bienestar en la madre y en el feto. La situación más crítica es que el feto no esté bien”, nos explica el doctor Juan de León Luis jefe de sección Medicina Materno Fetal del hospital Universitario Gregorio Marañón.

  • Si los síntomas son leves o moderados y no afectan ni a la seguridad del bebé ni de la madre “se mantiene una postura expectante. Eso sí, la mujer estará en seguimiento con los internistas”, apunta María Costa.
  • Si los síntomas son graves de forma que el bienestar de la madre o del feto están en riesgo, entonces los obstetras estudiarán la posibilidad de adelantar el nacimiento del bebé.
Parir en tiempos de COVID-19: parto

¿Me separarán de mi bebé tras el parto si tengo COVID-19?

Una vez que nazca tu bebé, estés o no contagiada, tranquila, no se lo llevarán ni le van a separar de tu lado. Podrás vivir ese mágico momento que es el primer encuentro piel con piel con tu hijo. Y, por supuesto, si lo deseas podrás darle el pecho. “Únicamente se separa al bebé de la madre cuando la salud de uno u otro no es la adecuada. Es posible que al principio se les separara porque había mucho desconocimiento”, dice el doctor Juan de León. Pero esas practicas enseguida quedaron en entredicho y se abandonaron una vez que la evidencia científica apuntaba en la dirección contraria.

Independientemente de si la madre está contagiada o no, cuando el bebé nazca se lo pondrán sobre el pecho, piel con piel

De hecho, se aconseja mantener al bebé piel con piel aunque la madre tenga COVID-19. Así, una revisión de diferentes estudios publicada en Journal Of Human Lactation, realizada en la Universidad Western Sydney, demostraba que separar a los recién nacidos de sus madres conllevaba un mayor riesgo de problemas psicológicos y de salud que por la infección del SARS-CoV-2. Esta misma actitud mantiene la Organización Mundial de la Salud (OMS): recomienda el contacto piel con piel de la madre y el bebé y que se inicie la lactancia materna cuanto antes. Eso sí recomienda que la madre use la mascarilla y se lave las manos frecuentemente y siempre antes de coger al bebé.

Parir en tiempos de COVID-19: resuelve tus dudas

¿Podré estar acompañada durante el parto a pesar de la pandemia?

Sí, si tu parto es vaginal podrás estar acompañada de una persona durante el mismo. Además, aunque en los hospitales una de las medidas que se han mantenido a lo largo de la pandemia por COVID-19 es la limitación de las visitas a los pacientes ingresados, una de las pocas excepciones son las mujeres que acaban de ser madres; eso sí, con algunas limitaciones:

  • Acompañante: tanto si estás contagiada, como si no, podrás estar acompañada de una persona. Eso sí, si has dado positivo en el test de antígenos o en la PCR ni tú ni tu acompañante podréis salir de la habitación. Él o ella tendrá que estar confinado contigo y no podrá deambular por los pasillos o salir a la cafetería. “No podemos recomendar en pacientes infectadas que el acompañante esté entrando y saliendo de la habitación. Debe saber que va a estar confinado en la habitación”, apunta el doctor Juan de León.
  • Familiares: hoy no se permite la entrada de familiares para visitar a la mamá y a su bebé. “Lo que no es serio es tener una cola de familiares distintos que se turnan para entrar en la habitación. Debe pensar que va a estar tan solo dos o tres días ingresada. Seguimos trabajando por la salud de las madres, pero también de los abuelos”, añade el jefe de sección Medicina Materno Fetal del hospital Universitario Gregorio Marañón.
Parir en tiempos de COVID-19: acompañantes

Posparto: ¿me darán de alta del hopsital más rápido por la pandemia?

Tampoco a la hora de dar el alta a madre y bebé hay diferencias con respecto a lo que ocurría antes de la era COVID-19.

  • Parto vaginal: si no surge ninguna complicación, el alta se da en unas 48 horas.
  • Parto por cesárea: el alta se da a las 72 o 96 horas, según la situación de la mujer.

Es cierto que al principio de la pandemia, por la gran demanda de camas que se dio entonces “sí que se hicieron altas precoces, a las 24 horas, pero eso conllevaba que la madre y el bebé tuvieran que volver al hospital para hacerle la prueba de talón. Por eso, en cuanto se liberaron camas volvimos a dar altas a las 48 horas”, señala la matrona María Cantos.

Creado: 18 de mayo de 2021

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