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Mascotas
Golpe de calor en la mascota
Con la llegada del buen tiempo, nuestras mascotas se exponen a altas temperaturas y corren el riesgo de sufrir un golpe de calor. Aprende a reconocer sus síntomas, y cómo debes actuar en caso de emergencia.
Escrito por María Bayón Piedrabuena, Veterinaria clínica de pequeños animales

Golpe de calor en la mascota: qué es, causas y factores de riesgo

El golpe de calor es una situación orgánica de hipertermia o elevación excesiva de la temperatura corporal de la mascota, en la que los mecanismos de termorregulación se ven desbordados ante altas elevaciones de temperatura exterior y no son capaces de lograr una temperatura corporal óptima para la supervivencia. La temperatura crítica a partir de la que se produce insuficiencia orgánica son los 42,3ºC. Se diferencia de la pirexia o fiebre en que en éstas los mecanismos termorreguladores sí son funcionales, pero se ven engañados por sustancias que les indican que la temperatura normal está por encima de lo habitual. El rango de temperatura normal de un perro o un gato es algo mayor que en el ser humano: se sitúa entre los 37,5 y los 39,2ºC, dependiendo del estado fisiológico y la edad.

La termorregulación en las mascotas

Los mamíferos y las aves son animales homeotermos, es decir, capaces de mantener su temperatura corporal constante dentro de unos límites, independientemente de las condiciones medioambientales. Los mecanismos que les ayudan a perder calor o generarlo dependiendo de la temperatura exterior se conocen con el nombre de termorregulación y están controlados por el centro termorregulador del cerebro, situado en el hipotálamo. De esta forma, ante las variaciones en la temperatura exterior, los termorreceptores de la piel son capaces de alertar al cerebro, desencadenándose en el cuerpo una serie de acciones para intentar mantener una temperatura corporal adecuada: temblor, sudoración y aceleración o ralentización del metabolismo, entre otras.

Causas y factores de riesgo del golpe de calor en la mascota

La causa más frecuente de golpe de calor en la mascota es el excesivo calor y humedad ambiental, especialmente en días de verano. Si nuestra mascota se encuentra en un espacio cerrado, como un coche, las probabilidades de que sufra un golpe de calor en poco tiempo se multiplican. De hecho, aunque la temperatura exterior ronde los 30ºC, en el interior de un vehículo pueden superarse los 45ºC en unos pocos minutos, incluso con las ventanillas bajadas y a la sombra. Hay que tener en cuenta que los perros y los gatos son más sensibles al calor que los humanos, ya que no poseen glándulas sudoríparas por toda la piel, sino únicamente en las almohadillas plantares y en zonas con poco pelo, como el vientre. Por eso, además de disipar el calor a través del sudor, lo hacen mediante el jadeo.

En algunas situaciones, los animales son más susceptibles a sufrir un golpe de calor:

  • Edades extremas: cachorros o mayores.
  • Razas braquicéfalas (morro chato): Bulldog, Bóxer, Carlino, Persa.
  • Animales con pelaje largo y de color oscuro.
  • Mientras realizan ejercicio.
  • En espacios cerrados o sin acceso a una sombra: vehículos, explanadas…
  • Enfermedades previas: trastornos respiratorios, cardiovasculares, endocrinos, obesidad…
  • Episodios anteriores de golpe de calor.

Actualizado: 22 de Septiembre de 2017

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